10 de mayo de 2021
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Los 60 años de la cédula de ciudadanía

1 de diciembre de 2012
1 de diciembre de 2012

En la doble conmemoración, en el Auditorio de “Compensar”, en Bogotá, hubo más bombo que platillos. Los organizadores resaltaron ambos episodios pertenecientes a la democracia colombiana

La primera cédula de ciudadanía fue expedida al entonces presidente de la República, Laureano Gómez Castro, el 24 de noviembre de 1952, en un acto celebrado en el Palacio de San Carlos, siete meses antes de que lo derrocara el general Gustavo Rojas Pinilla.   

Los cronistas de la segunda mitad del siglo veinte recuerdan que legalmente, a las mujeres se les otorgó el derecho al voto el 27 de agosto de 1954, en una reforma a la Constitución, en un país probadamente machista como el nuestro. La primera cédula femenina le tocó a doña Carola Correa, la esposa del dictador.

Tres años después, el 1 de diciembre de 1957, por primera vez, un millón 835 mil 255 féminas acudieron a las urnas a votar en un novedoso plebiscito a través del cual la Junta Militar traspasaba el poder a los partidos tradicionales coaligados en un Frente Nacional pactado a orillas del mar Mediterráneo español por los doctores Gómez Castro y Alberto Lleras Camargo.

Las sufragantes festejaron el naciente derecho al voto, pero saltó la vanidad femenina para expresar su molestia con la tinta indeleble tan difícil de borrar con agua y jabón del dedo índice derecho, marca bien visible con la que se impedía que cada elector votara más de una vez.

La sexagenaria cédula tiene como primeros antecedentes un documento de identificación rudimentario aprobado en 1853 por el gobierno de José María Obando, de engorroso manejo, y la expedición de la que sería la primera cédula de ciudadanía de Colombia, en 1929, que además le atribuía a su poseedor el título de elector.

Con la ayuda de la oficina de comunicaciones del ente oficial, reconstruimos el resto de la historia de la cedulación colombiana:

La Registraduría comenzó con la producción de la cédula el 24 de noviembre de 1952, y desde entonces es el documento que identifica a los colombianos y les permite tener garantías políticas y civiles.

En once lustros, la cédula de ciudadanía ha tenido varios cambios de formato. La primera cédula que produjo la Registraduría Nacional del Estado Civil fue la blanca laminada que se utilizó por más de 40 años. El 24 de octubre de 1993, la Entidad comenzó a expedir la cédula café plastificada. Este documento era más durable y resistente a la flexión, al envejecimiento y a la humedad.

En la actualidad, los colombianos portan la cédula de ciudadanía amarilla con hologramas, documento que identifica a los ciudadanos desde el año 2000. Este formato les permite a los ciudadanos contar con un sistema de identificación biométrico con tecnología de punta y altos estándares de seguridad para impedir la falsificación y suplantación de las personas.

Los técnicos explican que La cédula amarilla con hologramas ofrece más confiabilidad a la organización electoral, a la rama judicial y a los sistemas penitenciario, financiero y de seguridad social. Además, permite que los ciudadanos puedan ser identificados empleando únicamente un lector de huella, que al captar la impresión dactilar de la persona, la coteja con la huella que reposa en los archivos de la Registraduría para confirmar su plena identidad, sin necesidad de presentar su cédula de ciudadanía.

Un dato importante para redondear este informe: Desde noviembre de 1952 hasta noviembre de 2012, la Registraduría Nacional del Estado Civil ha producido un total de 68.873.122 cédulas de ciudadanía.

La apostilla: La manoseada cédula la piden en todas partes: en los bancos, en las notarías, en los aeropuertos, en hospitales y clínicas, en los despachos parroquiales, en las universidades, en las requisas policiales y en las infracciones de tránsito, acompañada del consabido pase, y a veces hasta para ingresar al estadio.