16 de junio de 2021
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Hacia la legalización de la marihuana

24 de diciembre de 2012
24 de diciembre de 2012

albeiro valencia llano En conclusión la yerba sería gravada con impuestos y regulada por las autoridades, como sucede con el licor y el tabaco. Esto hace parte de un proceso hacia la legalización de Cannabis pues el 50% de los estadounidenses piensan que debería ser legitimada para el uso recreativo de las personas mayores de edad. El hecho es de enorme importancia porque Estados Unidos es el principal promotor de la prohibición en el mundo.

La política antidrogas  de Estados Unidos

Nuestro país es el principal productor de cocaína del mundo y envía al mercado estadounidense el 80% de su producción, porque allí existen 35 millones de consumidores. Pero nos cayó una lluvia de desgracias desde cuando Belisario Betancur le declaró la guerra a las drogas y los demás presidentes se enfrentaron a las mafias, lo que desató la guerra interna que no hemos podido superar. Nuestros presidentes se comprometieron con la política de prohibición de las drogas que impuso Estados Unidos y, como resultado, sacrificamos más vidas que ningún otro país.

Mientras en Colombia se fumigan los campos sembrados de coca y de marihuana y se persigue a los campesinos cultivadores, en Estados Unidos se aplica la doble moral: en 16 estados la marihuana ha sido parcialmente legalizada para uso médico y en otros dos se permitirá su uso recreativo. En esta dirección el pasado 6 de diciembre un grupo de manifestantes, en Seattle, se dedicó a fumar marihuana en público para celebrar la legalización de su consumo recreativo en el estado de Washington.

Este mismo día, en un foro en el Congreso con motivo del Día Internacional de la Lucha Contra la Corrupción,  el presidente Santos desaprobó la política de guerra contra las drogas y advirtió que se convertiría en el segundo presidente que firma una petición internacional que critica su fracaso y pide revisarla. Condenó la forma como la DEA (Drug Enforcement Administration) mide los éxitos y mostró la cruda realidad: “Va uno al Cauca y ve a un campesino que está cultivando la marihuana, y le dice: usted está cometiendo un ilícito, usted tiene que erradicar o se va para la cárcel. Y allá el gringo en Colorado, metiéndose su varillo, tranquilo”.

La absurda guerra contra las drogas

Ya cumplió un siglo la lucha contra las sustancias que alteran la conciencia, o contra los “paraísos artificiales”, pero la prohibición data de 1961, en una convención de las Naciones Unidas. La guerra contra las drogas se formalizó en un discurso del presidente Nixon, que condujo a la creación de la DEA, en 1973; una poderosa fuerza, con un gigantesco presupuesto, que opera en 62 países. Cuando hoy se hace el balance se concluye que el único país beneficiado con la guerra total contra las drogas se llama Estados Unidos: de aquí salen las armas para el conflicto que se vive en Colombia, México y demás naciones y a cambio reciben  las divisas que produce el negocio. Nosotros nos quedamos con los muertos y con millones de campesinos desplazados.

Después de 50 años de lucha contra las drogas el negocio se disparó. Hay 250 millones de consumidores y las drogas ilícitas se convirtieron en la tercera industria más rentable del mundo, después de los alimentos y del petróleo. No sólo aumentó el uso de los estupefacientes sino que el suministro es “más barato, más puro y más accesible que nunca”. Un magnífico negocio controlado por las mafias de todo el mundo.

Rompiendo el tabú de las drogas

Ante la cruda realidad el presidente Santos anunció su respaldo a una declaración internacional que dice: “Cincuenta años después de la Convención Única de Estupefacientes de las Naciones Unidas de 1961, la guerra global contra las drogas ha fracasado, y tiene muchas consecuencias indeseables y devastadoras en el mundo entero”. Esta contundente declaración fue suscrita, además, por el presidente Otto Pérez, de Guatemala; los expresidentes Jimmy Carter, Fernando Carroso, Vicente Fox y César Gaviria, varios premios Nobel y numerosas personalidades.

Estas reflexiones coinciden con el documental “Rompiendo el Tabú” (Breaking the Taboo) dirigido por Fernando Grostein y con la participación de los actores Gael García, Morgan Freeman, Kate Winslet y el rapero Dizzee Rascal; el objetivo principal es crear un debate sobre el consumo de drogas, su difusión y la forma de reducir el consumo. Según la página www.breakingthetaboo.info, los participantes ofrecen un mensaje en apoyo a la lucha contra las drogas. Muestran lecciones de vida aprendidas por personas que han superado situaciones difíciles por el consumo.

El documental pone el dedo en la llaga. Informa que en la guerra contra las drogas se ha gastado más de un billón de dólares, se han encarcelado millones de personas y miles han sido asesinadas. Se muestra el caso de México, donde en los últimos seis años han muerto 46 mil personas, como consecuencia del narcotráfico, explica que el mercado de drogas ilegales supera los 330.000 mil millones de dólares por año y que los estupefacientes son más baratos y más abundantes que nunca.

Lo más importante es que el documental se convirtió en una campaña de alcance mundial, porque, además, presenta declaraciones de los expresidentes Jimmy Carter y Bill Clinton, junto a las de otras personalidades, quienes reconocen que la estrategia contra las drogas debe ser reconsiderada. En este punto varios países han venido pensando más en la atención del consumidor que en la persecución, como sucede en Holanda y Suiza donde las estrategias no represivas redujeron los problemas asociados al consumo, porque evitan la marginalización de los adictos.  Pero la nota más alta la está poniendo el gobierno de Uruguay, pues para el próximo año este país legalizará la marihuana. El gobierno la producirá y distribuirá a través del Instituto  Nacional del Cannabis, con el ánimo de proteger y mejorar la salud pública y disminuir los riesgos y los daños por el uso de la yerba. El consumo lo controla el crimen organizado y lo que quiere el gobierno es regular el mercado; Uruguay tiene a su favor que no es un país productor.

Ante el fracaso de la guerra contra las drogas el actual debate seguirá produciendo sorpresas. Mientras tanto la Asamblea General de las Naciones Unidas elevó la discusión del nivel regional al global. Por ahora en América Latina se sigue imponiendo la “dosis personal” y, después del ejemplo de Uruguay, las naciones seguirán marchando para legalizar la producción, comercio y consumo de la marihuana.