25 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

CVP repetirá contra el exgerente Jorge Hernán Meza

17 de diciembre de 2012
17 de diciembre de 2012

Meza Botero, quien la semana pasada renunció a la curul de Representante a la Cámara, debido a la detención preventiva de la que es objeto por las investigaciones que se le siguen en la Corte Suprema de Justicia por presuntos hechos ilegales en la construcción de unos planes de vivienda de Manizales que adelantó cuando ejercía el cargo de gerente de la CVP, deberá pagar de su propio peculio esos recursos.

Según se informó, entre el 17 de marzo de 2001 y el 21 de julio de 2005, se presentaron unos hechos que dieron origen a una acción de grupo instaurada por varios ciudadanos o adjudicatarios de los planes de vivienda de Altos de Santa Ana y Portón del Guamo, afectados porque les cambiaron las condiciones como beneficiarios de esos programas, otorgados mediante subsidios, al entregarles viviendas con menos área de lo convenido inicialmente.

La investigación pudo establecer que presionaron a los beneficiarios de los subsidios, a aceptar unas condiciones muy desventajosos, frente a las inicialmente pactadas en las promesas de compraventa, al cambiarles los diseños de viviendas de 42.72 metros por casas de 29.98 metros cuadrados.

Como consecuencia de tales hechos, el Tribunal de lo Contencioso Administrativo al confirmar algunos apartes de la sentencia de primera instancia, condenó a la CVP y a la firma constructora MIV a pagar por el daño patrimonial causados a los denunciantes, a título de indemnización de perjuicios colectivos, 417 millones 444 mil pesos.   

Ahora, la acción de repetición busca responsabilizar patrimonialmente al funcionario que en ejercicio de sus funciones actúa con dolo o culpa grave y que ha causado un daño por el cual debe responder el Estado como consecuencia de una condena de carácter judicial.

Para el Comité de conciliación de la CVP, según la decisión contenida en el acta 07 del 2 de octubre del presente año, Meza Botero actuó con imprudencia en el ejercicio de sus funciones y su omisión es inexcusable, puesto que no puso en práctica sus conocimientos y formación necesarios para el desarrollo de sus funciones como gerente, actuando negligentemente con las obligaciones que le correspondía.