25 de febrero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Consejo Superior de la U de Caldas no debe aprobar nuevos programas

14 de diciembre de 2012
14 de diciembre de 2012

El líder estudiantil le dirigió la siguiente comunicación:

Manizales, 15 de diciembre de 2012

Señores

Consejo Superior

Universidad de Caldas

Ref. Solicitud de moratoria para la apertura de nuevos programas

Cordial saludo,

No es nuevo el debate en torno al auge desmedido de programas técnicos, tecnológicos, de pregrado y postgrado en los últimos años en la Universidad de Caldas. Esta es una necesaria -aunque todavía limitada- discusión sobre la calidad, el acceso, la articulación y la financiación de estos programas.

Solo en el año 2012 se han creado 10 nuevos programas en la institución: 1 pregrado, 3 técnicos profesionales (programas ALFA), 5 maestrías y 1 especialización, además se han ampliado 2 programas ya existentes (1 maestría y 1 tecnología) a 4 municipios de Caldas. Esto significa que durante el año académico en curso, teniendo como base el calendario de la institución, se ha creado un programa por mes. Como si esto no fuera suficiente, para la última sesión del año, este consejo tiene agendada la creación de un nuevo programa técnico (Profesional en Producción Sostenible en la Empresa Cafetera) y la ampliación de un programa técnico y dos tecnologías  a 30 municipios de Caldas y Risaralda, con los que la institución llegaría en 2012 a un total de 11 programas nuevos y a la ampliación de programas ya existentes a 34 municipios.

El panorama de 2012 no es diferente al de los años anteriores. A la par que los recursos propios de la institución se han acrecentando progresivamente y que los aportes de la nación se tornan cada vez más precarios, la oferta de nuevos programas autofinanciados se ha incrementado descomunalmente en búsqueda de un salvavidas financiero ante la desfinanciación crónica en que la nación tiene sumidas a las universidades públicas. Esta administración en lugar de asumir una posición firme y aguerrida para exigirle soluciones reales al gobierno nacional frente al desamparo presupuestal, ha optado por acatar dócilmente los lineamientos oficiales, que en tiempos de neoliberalismo y globalización, han relegado a la educación a uno de los lugares más apartados dentro de las prioridades gubernamentales. Bajo esta lógica, según  el informe de autoevaluación con fines de renovación de acreditación institucional, entre 2007 y 2011 se crearon 27 nuevos programas: 5 programas técnicos, 5 tecnologías, 2 pregrados, 1 especialización, 10 maestrías y 4 doctorados, con costos que oscilan entre 500 mil y 11 millones de pesos.

Sin ser un opositor a la creación de nuevos programas ni rechazar la llegada de la universidad a los municipios del departamento, encuentro altamente preocupante la orientación y los fundamentos con los que se han creado estos nuevos programas. Por un lado, ante el auge de programas técnicos y tecnológicos, parece que se intentara cubrir la oferta de estos programas en la región, sin ser esta de la misión de la universidad y por otro, la apertura indiscriminada de postgrados ha generado impactos académicos aun no cuantificados, debido a la dedicación de los docentes de la institución a estos programas en desmedro de los de pregrado donde se ubica más del 70% de la población estudiantil. La oferta actual de 55 programas de postgrado y el aumento en un 283% de los estudiantes en esta modalidad, han propiciado que la dedicación de los docentes en esta área pasara de 665 horas en 2007 a más de 9.000 en 2011.

Bajo este panorama, le realizo dos preguntas al rector y al resto de miembros de esta corporación: ¿creen que las altísimas matriculas de los programas de postgrado, técnicos, tecnológicos y de pregrado “especiales”, permiten un amplio acceso a la educación superior? y ¿consideran que los objetivos y los requerimientos misionales de la Universidad de Caldas son intercambiables con los de instituciones dedicadas a ofertar programas técnicos y tecnológicos?

El efecto de este proceso de mutación institucional en la calidad académica aun no ha sido ponderado, por lo que considero que debe ser tarea de este consejo impulsar y liderar un amplio debate que vincule a los gremios presentes en la universidad y que tenga en cuenta las múltiples visiones de existentes en nuestra alma mater. Por ello solicito por segunda ocasión, que hasta no tener un diagnostico integral sobre el estado de los programas ofertados por la  universidad, haciendo énfasis en el análisis de los postgrados, programas técnicos, tecnológicos y de pregrado autofinanciados, sea aplicada una moratoria a la creación de nuevos programas.

Cordialmente,

Darío Arenas Villegas

Representante Estudiantil Consejo Superior

Universidad de Caldas