28 de noviembre de 2021
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Colombia, en sintonía con Naciones Unidades, avanza en reconocimiento de los territorios campesinos

4 de diciembre de 2012
4 de diciembre de 2012

La sentencia T-763 de octubre 2 de 2012, firmada por el magistrado Jorge Ignacio Pretelt Chaljub, va de la mano con la posición de Naciones Unidas en torno a la ayuda jurídica que deben proveer los Estados para que todos los campesinos accedan a la tierra y tomen posesión de ella legal y dignamente.
“El INCODER aplaude esta sentencia porque realmente teníamos un vacío. Los campesinos eran atendidos como beneficiarios de servicios y no como sujetos políticos con plenos derechos colectivos”, destacó Jhenifer Mojica, subgerente de Tierras Rurales del Instituto.   

De acuerdo con la sentencia de la Corte, “existe una relación intrínseca entre los conceptos de tierra y territorio” y, por eso, a partir de las relaciones espirituales, sociales, económicas y ambientales se ha reconocido que el derecho al territorio es fundamental, tal cual sucede con las comunidades étnicas, indígenas y afrodescendientes.

“La transformación es esencial. De ahora en adelante se abre un camino para el acceso del campesinado al territorio colectivo”, destacó Mojica.

El documento del alto tribunal agrega que “La tierra y el territorio son necesarios para el desarrollo de la vida y la cultura de la Nación, teniendo en cuenta que el conflicto armado que vive el país tiene sus raíces profundas en el problema agrario. En este sentido, garantizar el derecho al acceso de la tierra de la población rural contribuiría a la realización de sus proyectos de vida”, aseveró la Corte.

En la sentencia también se afirma que “Es importante el reconocimiento de la cultura campesina del país y de la necesidad de proteger su acceso a la tierra y al territorio, y con ello, su forma de vida culturalmente diferenciada. Dicho reconocimiento trasciende la formalización de títulos y enaltece la labor de los campesinos/as como fundamental en el desarrollo del país (…)”.

El derecho al territorio se volvió fundamental y como tal puede ser invocado por los campesinos para que tanto autoridades estatales como jueces tengan la obligación de respetárselo y garantizárselo.

“Los campesinos están adquiriendo un estatus importante y prioritario a nivel jurídico.

Hay que resaltar que no solamente se trata de un derecho a la tierra concebido como una titulación de propiedad o de baldíos, lo cual también es importante. Lo indispensable aquí es el derecho al territorio que cobija a los campesinos”, finalizó Mojica.