12 de junio de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Candidatos a personaje del año

29 de diciembre de 2012
29 de diciembre de 2012

 

Sin alardes de futurólogo, a lo mejor en pocos calendarios el segundo triunfo de Obama en los comicios presidenciales, el Nobel concedido a Mo Yano las conjeturas sobre el apocalipsis maya serán, como el grueso de la historia, hechos solo conocidos por ratones de biblioteca. En todo caso, y en consonancia con la práctica de seleccionar a los personajes sobresalientes en cada actividad: Balón de Oro, seguramente Messi; mujer más sexi según la revista People, Beyonce; deportistas del año escogidos por Semana, Mariana Pajón y Radamel Falcao; propongo, luego de un sondeo entre amigos, conocidos y vecinos, tres candidatos para la nunca ponderada corona de fiasco de 2012. En sus manos, damas y caballeros, queda la decisión de quien, como dicen los abuelos, metió la pata más veces. He aquí los nominados.

1) Sandra Paola Hurtado. Mientras en otras regiones colombianas la cultura es asumida como herramienta de transformación social —véase, por ejemplo, la decidida apuesta de Sergio Fajardo y Aníbal Gaviria en Antioquia—, la señora Hurtado ninguna atención le prestó hasta el punto de nombrar a dos personas sin credenciales en la dirección de la secretaría del ramo. Además, la única iniciativa acertada del anterior gobierno departamental, la Biblioteca de Autores Quindianos, fue suspendida sin explicación. Ahora, su trabajo en otras asignaturas es deficiente cuando no deplorable. Parte de la responsabilidad del actual caos en el hospital Universitario San Juan de Dios descansa en sus hombros. Cumplido el primer año del periodo, la actuación de Hurtado es pobre en resultados y pródiga en el autobombo.

2) Luz Piedad Valencia. Basta con ambular veinte minutos por las calles del centro de Armenia para comprobar de primera mano el desorden en el cual la localidad está sumida: andenes atiborrados de cuanta chuchería hay, automóviles aparcados en cualquier sitio, ladrones apostados en esquinas estratégicas en espera de la presa, habitantes de la calle consumiendo pegante o desparramando la basura de los cestos; detengo la enumeración por falta de espacio, no por carencia de señales de la bancarrota de la en mala hora llamada ‘Ciudad Milagro’. De salir airosa en esta competencia, la señora Valencia bien puede compartir el premio con Héctor Marín, secretario de Gobierno.

3) Juan Carlos Giraldo. En Calarcá hay una curiosa competencia: cada cuatro años, el alcalde elegido se empeña en superar a sus antecesores. Después de la catastrófica gestión de Carlos Enrique López, un pastor protestante trocado en político sin abandonar el paternalismo de los guías espirituales, cuya consorte contaba con una comitiva de ayudantes, todo ellos fieles del MIRA, muchos calarqueños pensaron en la urgencia de un viraje y eligieron al señor Giraldo. Lástima, no contaron con buen viento. Cada una de las medidas tomadas por el mandatario malestar generan en la ciudadanía de la otrora ‘Cuna de Poetas’. El asunto de las fotomultas es uno de varios.

Quedan abiertas las votaciones. Suerte a los participantes. Crónica del Quindío.