25 de mayo de 2022
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“Soy un objetivo militar de las Farc”: Elda Neyis Mosquera

10 de noviembre de 2012
10 de noviembre de 2012

elda neyis mosquera

‘Karina’, considerada una traidora por la guerrilla y quien hoy prefiere que la llamen Elda Neyis, militó durante 24 años en las Farc. Fue jefe del Frente 47 y desde el 2008, cuando tomó la decisión de desmovilizarse, emprendió una carrera por ayudar al gobierno en su búsqueda de paz; esa lucha la ha llevado a apadrinar campañas en las que invita a sus antiguos compañeros a que tomen la decisión de desmovilizarse.

Asegura que a sus 45 años de edad puede contribuir a que la paz sea una realidad en el país, reconociendo siempre que mientras estuvo en las Farc les causó daño a muchas familias; por eso, según ella, vive constantemente arrepentida.

Elda Neyis está recluida en la Brigada 17 del Ejército Nacional, en Carepa (Antioquia), pagando varias condenas, por delitos como desaparición forzada, homicidio y reclutamiento forzado, entre otros delitos. Cuando el gobierno lo solicita, es llevada a zonas específicas del país para que cuente su experiencia y convenza a otros guerrilleros de desmovilizarse o a otros campesinos de que no sigan el camino de la guerra.

– Estamos comenzando un proceso diálogo. ¿Le tiene fe?

Creo mucho en el proceso de paz por parte del Gobierno, pero siempre he dicho que hay que ver para creer. Conozco desde el fondo a las Farc y sé que son muy radicales, no creo que estén dispuestos a entregar las armas.

– ¿Cómo son sus días tras desmovilizarse?

Los días también son muy diferentes, unas veces descanso, los fines de semana es cuando más descanso, pero normalmente me levanto temprano, tipo 6 de la mañana, es muy normal, estudio mucho, leo mucho, estoy muy empapada de las noticias y cada instante que pasa, pienso en qué hacer para traerle la tranquilidad al país.

– Usted ha sido muy polémica por sus duras críticas a las Farc, ¿teme por su vida?

Desde el momento en que me desmovilicé, temo por mi vida, porque me convertí en una traidora; sé que me buscan y soy objetivo militar para ellos, en cualquier momento puede suceder cualquier cosa.

– ¿En su momento qué la motivó a enfilarse?

La situación económica y de pobreza que había en mi casa; además para esa época no había presencia del Estado en la zona, ni militar, ni política.

– ¿Qué región era?

Era la región de Urabá, en un corregimiento de Currulao, en el municipio de Turbo.

– ¿Qué la sedujo de las Farc?

Ingresé a la Juco, Juventud Comunista Colombiana, desde los 12 años, a esa edad me vincularon; ahí comenzaron a hablarnos sobre la combinación y las formas de lucha. Ya en los años 1983 y 1984 los guerrilleros nos comenzaron a dar charlas en la zona y a invitarnos para que ingresáramos a la guerrilla; en ese momento fue que me convencieron, o mejor dicho, me conquistaron.

– ¿Cómo fue la primera experiencia en el monte?

Tuve una infancia muy sufrida, desde niña me acostumbré a trabajar muy duro. Trabajé mucho en el campo, entonces no se me hizo muy dura la permanencia en las Farc los primeros días, pero sí es difícil para uno adaptarse a esa vida guerrillera. A los jóvenes allá les comienzan a inyectar esa ideología y a medida que pasa el tiempo se va adquiriendo ese conocimiento y uno se va apegando realmente a esos ideales por los cuales luchan las Farc.

– ¿Cuánto tiempo estuvo en las Farc?

24 años; me desmovilicé el 18 de mayo de 2008.

– ¿Cómo era un día suyo?

Allá hay diferentes días, unas veces se está cómodamente y otras veces se sufre mucho, pero un día normal comienza con la levantada a las 4.30 de la mañana y se acuesta uno a las 8 de la noche y es normal, se cumple con el itinerario de un campamento.

– ¿Es complicado ser mujer dentro del grupo guerrillero?

No es complicado, solamente se sufre mucho más como mujer, las mujeres no pueden tener hijos allá, afortunadamente yo pude tener mi hija, porque hasta el año 1993 no era obligatorio abortar, después del 93 el aborto pasó a ser obligatorio.

– ¿Su hija, la tuvo con otro guerrillero?

Sí, con otro muchacho guerrillero. Mi hija hoy tiene 21 años.

– ¿Cómo hizo para criarla?

Salí a tener mi bebé al municipio de Apartadó y la dejé cuando la niña tenía 40 días de nacida, con la familia del papá.

– ¿Cómo es ahora su relación con ella?

Tenemos una relación normal, hablamos por teléfono, ella va y me visita donde estoy y estamos bien.

– Usted, fue jefe guerrillera… ¿Cómo fue ese salto para convertirse en la jefe del Frente 47?

Allá se van adquiriendo jerarquías de acuerdo al rendimiento como guerrillera y al rendimiento en combate. Empecé como guerrillera rasa, luego me dieron la responsabilidad de comandante de escuadra y ya en el 2000 tuve la oportunidad de ser la encargada de ese frente.

– ¿Cómo jefe de un frente de las Farc, se blindan los sentimientos?

La verdad nunca ordené masacres; lo que sí ordené fueron muchos reclutamientos y precisamente hoy estoy pagando por eso, uno en las Farc no actúa individualmente, allá toca bajo unas normas disciplinarias y se tienen que cumplir.

– ¿Qué castigos impuso de los que hoy se arrepiente?

A mí me dolió mucho tener que fusilar a mis compañeros.

– Por qué los fusilaba…

En las Farc existen unos estatutos y en dichos estatutos están contemplados unos delitos; de acuerdo con los delitos se convoca un consejo revolucionario de guerra y en ese consejo se puede determinar fusilar a un compañero o absolverlo.

Colprensa