27 de noviembre de 2021
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Ser poeta, lección-lesión, paradigma, haber (de nuevo)

7 de noviembre de 2012
7 de noviembre de 2012

osorio efraim

El cuarto de los Cuatro Boleros Maroqueros, del ‘poeta’ Antonio Cisneros, dice así: “No me aumentaron el sueldo por tu ausencia / sin embargo / el frasco de Nescafé me dura el doble / el triple las hojas de afeitar” (LA PATRIA, Papel Salmón, 21/10/2012). Hay un aforismo latino que dice: “Nascuntur poetae, oratores fiunt” (literalmente, “los poetas nacen, los oradores se hacen”; más conocido, “el poeta nace, el orador se hace”). Si alguien no ES poeta, por muchos esfuerzos que hiciere para lograrlo, por muchos premios concedidos a sus libros, y por muchas coronas de laurel con que su testa hubiese sido coronada, nunca será POETA. Hubo un escritor famoso -¿famoso?-, famosísimo, a quien le gustaba sobre manera escribir en verso: Puso, en la novela La Galatea, a sus pastores entusados a expresar sus quejas, lamentos y lloriqueos en verso, acompañados indefectiblemente de su rabel (“Dime, pastora cruel: / ¿a quién no podrá engañar / tu sabio honesto mirar / y tus palabras de miel?”. Libro II); escribió, más o menos, 38 poesías sueltas; casi todas sus obras teatrales (comedias y entremeses) están en verso; y los ocho capítulos de El Viaje del Parnaso, en verso. Y hasta versos de cabo roto se ingenió… En pocas palabras, puede decirse que la tercera parte de la obra de este genial escritor está en verso. No obstante, se autocriticó en el siguiente sobrecogedor terceto: “Yo, que siempre trabajo y me desvelo / por parecer que tengo de poeta / la gracia que no quiso darme el cielo…”. ¡Qué berraquera! Éste es el noveno de los 114 que componen el primer capítulo del Viaje del Parnaso, de Miguel de Cervantes Saavedra, ¡casi nadie!, dedicado a un tal don Rodrigo de Tapia. ¿Comentarios?  A buen entendedor… ***

Yo estoy seguro de algunas cosas, una de ellas, de que el doctor Flavio Restrepo Gómez, ortopedista, conoce la diferencia entre ‘lección’ y ‘lesión’. Sin embargo, esto redactó: “Este hombre  de medio siglo encima, aprendió bien las lesiones de su padre en la Federación de Cafeteros” (LA PATRIA, 19/10/2012). Estoy seguro, digo, porque no creo que este especialista diagnostique a su paciente de este modo: “La lección de su mano izquierda es grave”. En efecto, ‘lección’, el término adecuado en  la oración glosada, tendría en ella la siguiente acepción: “Amonestación, acontecimiento, ejemplo o acción ajena que, de palabra o con el ejemplo, nos enseña el modo de conducirnos” (El Diccionario). ‘Lesión’, en cambio, el vocablo apropiado en el diagnóstico, según la misma fuente, es un “daño o detrimento corporal causado por una herida, un golpe o por una enfermedad”. Elemental, y eso, estoy convencido, él lo sabe muy bien. A no ser, por descontado, que hubiese querido decir que el actual ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, aprendió de las lesiones (daños, perjuicios o detrimentos), que su padre, Jorge Cárdenas Gutiérrez, le infligió a la Federación de Cafeteros. Porque todo es posible. Como también estoy convencido de que en la siguiente frase sí se equivocó al ponerle la preposición ‘con’ al complemento directo del verbo ‘cohonestar’: “Entonces tendría recaudos suficientes para no proponer una reforma tributaria, que no solo cohonesta con la corrupción, sino que…”. Porque el verbo ‘cohonestar’ es transitivo, razón por la cual no admite, en esta construcción, ni siquiera la preposición ‘a’. “…que no solo cohonesta la corrupción…”, doctor. ***

En la edición virtual de la revista Cierto (www.revistacierto.com), escribe la señora Miriam Rojas Uribe: “Afortunadamente llegó la hora de abolir el desgastado paradigma “nadie es irremplazable” (Revista 20/10/2012). Un ‘paradigma’, señora, es un ‘modelo, ejemplo, patrón’, algo digno de imitar o de ser tenido en cuenta. “Nadie es irremplazable” no es más que un ‘dicho’, con el que se expresa que todos, en cualquier situación, podemos ser remplazados, hasta Chávez. Porque el ‘dicho’ es una  “palabra o conjunto de palabras con que se expresa oralmente un concepto cabal”. Gramaticalmente tiene otras acepciones, pero éstas son otros cinco pesos, como decía nuestro muy recordado Berceo. En el mismo artículo cita a Klaus Schwab (¿quién?): “Estamos pasando del capitalismo al talentismo”. Si el ‘capitalismo’ es el “régimen económico fundado en el predominio del capital como elemento de producción y riqueza”, el ‘talentismo’, si fuese vocablo castizo y se pudiese contraponer a ‘capitalismo’, sería el “régimen económico fundado en el predominio del talento como elemento de producción y riqueza” (Pues, sí). ¿No tienen talento los capitalistas que producen riqueza? ***

“Ya pueden haber posibles acercamientos entre el gobierno y el ELN”, sentenció Teodora

Bolívar, alias Piedad Córdoba, citada por El Tiempo (20/10/2012). “Ya puede haber…”, señora ex senadora. También es cierto que para llegar al senado de la República no se requiere cultura. A pesar de esto, el ya nombrado señor Cisneros cayó en el mismo foso cuando, en el ’poema’ citado,  ‘versificó’: “…que para la casa más aburrida del suburbio / no habrían primaveras…” (LA PATRIA, 21/10/2012). Este horroroso plural no es aceptable ni siquiera como licencia poética. ¡Claro!, si estuviésemos hablando de POESÍA. ***

Doloroso: La VEINTITRÉS, la hermosa vía histórica, está en vía de extinción.