15 de mayo de 2021
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Olga Cadena: una humanista que amaba la historia, el pensamiento y la vida

21 de noviembre de 2012

No podía dar crédito a semejante monstruosidad, agotada en una persona cálida, educada y bondadosa, que amaba la historia el pensamiento y la vida, a quien la ciudadanía le profesaba (y le continuará profesando, estoy seguro) admiración, tanto por los valores de su conocimiento académico como por su humanismo, visible en una solidaridad cuya magnitud no parecía tener orillas. Testigos de ese afecto colectivo eran en primer lugar los miembros de su familia, sus colegas de docencia e investigación en todo el país y sus alumnos en la Universidad del Quindío. Constituía –por esa circunstancia- la referencia más significativa para quien quisiera reconstruir los fenómenos socio-políticos de la región de cuyo proceso deja notable y calificada producción, que no vacilaba en ofrecer sin egoísmos ni mezquindades a quien quisiera aproximarse al conocimiento fidedigno del pasado regional y local.

Fue sin duda, una académica de tiempo completo, dedicada a establecer el curso sociocultural de la comarca, en una pesquisa de años que la llevó en largos trabajos de campo a escudriñar archivos y a indagar antecedentes y recuerdos en los sitios menos pensados, para luego verificar sus referencias y circunstancias en que se produjeron,  de manera que el rescate de nuestro pasado pudiera ser documentado con la transparencia de la verdad histórica. Dirigió varios grupos de investigación y sus tareas exploratorias la condujeron a consolidar trabajos y estudios de profundidad sobre la civilización Quimbaya, la compañía latifundista Burila, el proceso de colonización y las etapas de poblamiento en el Quindío, entre otros interesantes productos de su especialidad. Era ampliamente reconocida en la comunidad académica del país y sus trabajos habían trascendido el marco regional.

Tengo que rendir a su memoria la gratitud que no le alcancé a expresar en la magnitud de su cooperación con mis trabajos de investigación a cuyo desarrollo siempre estuvo atenta con su sabiduría y su sensibilidad. Desde la capital del país envío mi  abrazo solidario a su querida familia, a Germán su antiguo compañero y mi amigo, a la comunidad académica y a la ciudadanía, a quienes hoy les ha sido arrebatado un ser de infinitos valores y atributos.