16 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Vivienda con aires de levedad “flota” sobre la ladera

6 de octubre de 2012
6 de octubre de 2012

El trabajo, desarrollado junto con el arquitecto Jorge Alberto Gutiérrez, es una vivienda unifamiliar ubicada en la parte alta de la urbanización Cerros de la Alhambra en Manizales, un sector montañoso con una vista completamente sobrecogedora.

Uno de los aspectos más sobresalientes fue su implantación en el sitio, pues se asentó suavemente, sin herir el terreno, y se acomodó muy bien a la topografía. Se optó por que se descolgara en una ladera bastante pronunciada, en vez de construirla en la parte plana, como era lo predecible.

“La amenidad y la morfología de la colina escogida para la construcción orientaron la manera de implantarla en el lugar, de manera que permitiera disfrutar permanentemente de las vistas lejanas. Esta cualidad se acentúo creando una transparencia a lo largo de toda la edificación, en el piso de acceso, en donde el adentro y el afuera establecen una relación de continuidad. Esto hace que la construcción sea una con el paisaje”, expresa el profesor de la UN Gerardo Arias Villegas.

De otra parte, se usó un lenguaje constructivo muy ligero, que se identifica con lo esencial a partir de geometrías muy básicas que prescinden de todo adorno.

Este responde a una arquitectura bastante “limpia”, que coincide con la postura del profesor Arias de poner de relieve el contacto que la obra debe tener con su momento plástico, histórico y tecnológico, así como la fuerte relación que debe entablar con su lugar.

“Buscamos la liviandad localizando la casa en la corona del talud. La sensación fue reforzada dilatando los techos mediante una ventana de cristal corrido que los libera de la mampostería. La conformación del terreno sugirió la ubicación de un piso bajo que siguiera estrictamente la pendiente de la ladera y que se descubre, una vez que se penetra en la vivienda, mediante un vacío del vestíbulo hacia la sala de estar”, agrega el arquitecto Jorge Alberto Gutiérrez.

Así, concluyen los arquitectos: “la fluida sucesión de espacios, de enfoques visuales, de recintos ensimismados o francamente abiertos ha convertido la casa en una experiencia llena de sorpresas y seducciones que invita a ser recorrida; y es allí donde reposa su garantía de vigencia en el tiempo”. Agencia de Noticias Universidad Nacional de Manizales.