8 de mayo de 2021
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Hay Juan Carlos Henao para rato

7 de octubre de 2012
7 de octubre de 2012

20 años han pasado desde su debut, cuando, siendo un chico inexperto, con nervios, pero confiado en sus condiciones, recibió la oportunidad de debutar, un 4 de octubre de 1992, en el estadio Fernando Londoño Londoño de Manizales frente al Atlético Nacional.

El partido quedó 1 – 0 a favor de Once Caldas, con anotación de Omar Suárez. Juan Pablo Forero fue el árbitro del encuentro. Con apenas 19 años, Henao enfrentó a una de las mejores nóminas del país en ese tiempo. Nacional tenía, entre otros, a Víctor Aristizábal, John Jairo Tréllez, Diego Osorio, Mauricio Serna y uno de los ídolos de Henao, José René Higuita (ver planilla oficial).

“Yo no esperaba mi debut, estaba en el camerino, cuando el profe (Carlos “El Picis” Restrepo) me dijo que iba a jugar, en ese momento Ibarra estaba lesionado, me explicaron que iba por la “Sombra” Durán, quien me dijo que tuviera tranquilidad, que fuera adelante porque tenía muchas condiciones. El fútbol es de momentos y el momento era ese”, recordó Henao, quien en ese entonces estaba detrás del paraguayo Claudio Ibarra y Oswaldo Durán, arqueros de reconocida trayectoria. Así se forjó la leyenda de Henao.

Juan Carlos llegó a Manizales proveniente del club Dinastía de Riosucio, equipo que participó en la primera edición de la Copa Concasa realizada en 1991. Se trataba de un club humilde, cuyo recorrido efímero y poco protagonismo lo condujeron a la desaparición. Esa fue la primera experiencia de Henao, quien hasta ese momento hizo cierto prestigio en el fútbol aficionado de Medellín, donde pasó por clubes como Pilsen Cervunion y un equipo Lotería de Medellín del Barrio Manrique.

Era el juvenil del atuendo diferente. Pantaloneta corta y baja estatura a diferencia de otros guardametas no era el prototipo ideal de un arquero. Fanático de los escapularios, su presencia despertó elogios y críticas, propios en un futbolista que no iba, ni pasará, inadvertido. “No sé, ha sido mi estilo, lo que hace que estoy jugando fútbol siempre me ha gustado la pantaloneta ajustada, pantaloneta larga nunca ha sido mi estilo, me veo diferente y me siento diferente también. Lo he mantenido y hasta que me retire lo voy a usar”.

Quién iba a imaginar que a partir de ese día Henao se convertiría en un ídolo de la institución, integrante del equipo campeón en el primer semestre del 2003 y campeón de América con sensacionales atajadas, elogiadas a tal punto que llegó a ser considerado como el mejor portero se América.

Es la “Araña” Henao que descrestó alguna vez al comentarista Wbeimar Muñoz Ceballos, a quien Juan Carlos Atribuye este sobrenombre, tras una estupenda actuación que hizo en el estadio Atanasio Girardot, la que él quiso que fuera su casa, pero por aquellas cosas del destino futbolero, su suerte y el éxito tenían que ser con el Blanco-Blanco: “Cuando me di cuenta ya me decían la “Araña” en todos lados”.

¿En qué ha cambiado el Juan Carlos Henao de 1992 al de ahora, 20 años después?

Todo ha cambiado, una carrera deportiva larga, una oportunidad de estar todavía jugando, vigente, en buen nivel, con el equipo que me dio la oportunidad de debutar. He cambiado en madurez, trayectoria, una cantidad de vivencias y estoy contento de estar todavía vigente.

De tantos años en Once Caldas, hubo una campaña que, aunque no terminó con el título, se recuerda en especial. Era el equipo de 1998…

Fue una campaña importantísima, nos marcó bastante. Recuerdo que al Deportivo Cali le cogimos 23 puntos de ventaja en el acumulado del año y al final fue campeón. El de nosotros era un equipo que jugaba bien en todos lados y que hizo muchos puntos, pero bueno, aunque no se logró el campeonato, hicimos una gran campaña.

¿Qué les pasó en la final contra el Deportivo Cali?

Ahí la verdad no sé, yo creo que un desgaste ya por el acumulado de todo el torneo. Cali tuvo una noche excelente en la que jugó muy bien, igual tenían un gran equipo. En el partido de vuelta tuvimos la oportunidad de revertir el marcador, no se supo, quedamos 0-0, así es el fútbol, lo importante es que dejamos una buena imagen ese año.

Gracias a esa campaña Once Caldas jugó la primera Copa Libertadores de su historia en 1999. Ustedes jugaron un gran partido contra River Plate, al que golearon 4-1 en una noche fantástica de Edwin Congo…

Sí, como usted lo dice, fue la gran noche de Edwin, que marcó dos golazos. Le ganamos a un grande como River 4 – 1, importante para un equipo debutante en Copa Libertadores. Le ganamos a un rival con toda la experiencia del mundo, a nosotros nos llenó de alegría saber que podíamos hacer un buen papel en ese certamen, lastimosamente quedamos eliminados en primera fase, pero creo que ese partido fue importante para que Once Caldas se empezara a mostrar y también para la venta de Edwin al Real Madrid.

Pasemos al año 2003, cuando después de 50 años Once Caldas obtiene un título profesional en Colombia…

Me siento muy contento, fue uno de los logros que más alegrías me dio porque el club estuvo 50 años sin que un título. Fue mucha alegría la que tuvimos. Recuerdo ese 1-0 en Manizales contra Junior, merecido porque el equipo hizo una gran campaña durante ese torneo y al final se nos dio. Fue uno de los títulos que más celebré con el Once Caldas.

¿Qué representa Luis Fernando Montoya en su vida?

Mucho, con el profe vivimos cosas importantes acá, tuvimos un gran logro, como es el de la Copa Libertadores, que no es fácil y más con el equipo que teníamos, un equipo que no era muy reconocido a nivel internacional, pero que hicimos un grupo de amigos, con muy buenos jugadores, pero que a nivel internacional no nos miraban tanto. El profe nos llevó de la mano con su experiencia y sus consejos, con su trabajo, es el técnico que me marcó en mi carrera deportiva por el logro obtenido y por lo que vivimos.

¿Qué siente al tapar un penalti en plena final de la Copa Libertadores?

Después de tantos años es cuando uno se da cuenta de lo que se hizo, de lo que se logró. En ese momento uno no dimensionaba el haber ganado la copa Libertadores y lo grande que es, pero con los años uno se da cuenta que fue un gran logro, que no es fácil y tapar el penalti definitivo para mí fue una alegría inmensa, tuve la posibilidad de celebrar junto con todo el grupo. Me quedo corto en palabras porque no tengo cómo expresar esa felicidad inmensa.

¿Qué amigo le ha dejado el fútbol?

Me ha dejado muchos. Sería injusto no mencionarlos, aunque yo siempre he dicho que ha sido Robeiro Moreno, por lo que vivimos acá en Medellín antes de ir al Once Caldas –jugaron en la Selección de Antioquia- y las vivencias que tuvimos. Compartí mucho con él.

Robeiro Moreno fue un lateral izquierdo que jugó en Once Caldas (448 partidos, 8 goles), Atlético Nacional (71 partidos, 2 goles) y Atlético Bucaramanga (12 partidos).

Usted también tuvo la oportunidad de jugar en otros clubes colombianos como Bucaramanga y Millonarios, además de su paso internacional por Santos (BRA) y UA Maracaibo (VEN). ¿Qué recuerda de los equipos nacionales en los que jugó?

Con el Atlético Bucaramanga tengo palabras de agradecimiento, me dieron la oportunidad de jugar en momentos difíciles. Se hizo una gran campaña, pese a que estábamos con la cuestión de evitar el descenso se trabajó bien con el profesor Alexis García. En la ciudad me acogieron muy bien y tuve gran nivel.

Con Millonarios, después de haber estado en Brasil, me dieron la oportunidad de regresar. El profesor “Chiqui” García me ayudó bastante con los directivos y pude jugar. Se hizo una buena temporada, los dos semestres tuvimos la oportunidad de estar entre los ocho y hasta la última fecha peleamos la posibilidad de ir a la final. Fue un paso lindo jugar en una gran ciudad, con un gran equipo.

Al Real Cartagena llegué de Venezuela. Recuerdo que 8 días antes de iniciar el torneo no tenía equipo y ellos me dieron la posibilidad. Lo entregué todo en una gran campaña, me trataron muy bien, así que no tengo por qué quejarme. En los equipos por los que he pasado me trataron de la mejor manera.

¿Hay Juan Carlos Henao para rato o está pensando en el retiro?

Yo creo que con el nivel que he demostrado y las ganas hay Henao para rato. Todo depende de cómo se presente el torneo, pero me siento muy tranquilo. Mirando a Faryd Mondragón, que es un gran referente a los 41 años, está en buen nivel y ha ido a la Selección Colombia. Creo que uno a los 40 puede aspirar también a lo mismo.

¿Qué mensaje le quiere dejar a los aficionados que lo han seguido durante todo este tiempo?

De gratitud, de reconocimiento porque en la calle la gente que sabe de fútbol, que vive el fútbol, me hace sentir el respeto, el reconocimiento a una carrera larga y exitosa. Gracias a Dios he tenido un buen comportamiento, eso es muy importante, no solo dejar una buena imagen en el hincha, sino en los niños que se identifican. Un saludo muy especial y gracias por hacerme sentir muy bien.

Jeison Cifuentes Pérez –