10 de mayo de 2021
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Capturdo segundo al mando de alias «Diego Rastrojo»

4 de octubre de 2012
4 de octubre de 2012

En cumplimiento del Plan Integral para la Seguridad del Ciudadano “Corazón Verde”, y dando continuidad a los procesos investigativos que permitieron la captura de Diego Pérez Henao, alias “Diego Rastrojo”, ubicado en el Estado Barinas de Venezuela el pasado 3 de Junio, la Policía Nacional intensificó las operaciones sobre la nueva estructura de esa banda criminal que delinque en varios departamentos del país.

Es así como la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijin), identificó a José Leonardo Hortúa Blandón, alias “Mascota”, como el nuevo cabecilla de esa organización, a la vez que desplegó un intenso operativo de búsqueda, localización y captura sobre su segundo al mando, cuya pista era seguida por unidades especializadas de la Institución, desde hacía varias semanas.

Se trata de José Leonel Rodríguez Guevara, alias “Pinky”, quien fue sorprendido en un lujoso apartamento ubicado en los cerros orientales de Bogotá, donde se encontraba en compañía de tres personas, con quienes al parecer concretaba un próximo negocio con miembros de la mafia mexicana, específicamente con emisarios de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Con la información precisa sobre la ubicación de este individuo, el Grupo Especial contra Bandas Criminales de la Dijin, practicó la diligencia de allanamiento, al cabo de la cual fueron incautadas dos pistolas 9 milímetros (una de ellas con silenciador), 28 cartuchos de munición, dos vehículos y 410 folios con información catastral sobre bienes inmuebles que iban a ser objeto de transacciones para el lavado de activos, y cuyo valor se aproxima a los 200 mil millones de pesos.

Además de asumir el manejo financiero y narcotraficante de “Los Rastrojos” en Valle, Cauca, Chocó, Norte de Santander y Santander, alias “Mascota” y alias “Pinky” reagruparon a unos mil delincuentes, quienes actualmente se encargan de la custodia de los laboratorios para el procesamiento de alcaloides, y de asegurar el traslado de los mismos hacia los centros de acopio en ciudades y municipios.

Al mismo tiempo, los dos nuevos cabecillas de la banda criminal reorganizaron su brazo armado, conformando “oficinas de cobro” que en alianza con delincuentes comunes, han provocado homicidios en Tuluá, Río Frío, Trujillo, Bolívar y Roldanillo, entre otras poblaciones, todo con el fin de afirmar el dominio sobre las rutas y los expendios dedicados al microtráfico.