6 de mayo de 2021
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Miguel Vargas dejó el cultivo de coca y hoy lidera una asociación de cacao en Colombia

7 de septiembre de 2012
7 de septiembre de 2012

“Nuestros niños antes preferían ir a raspar coca que ir a la escuela, crecieron pensando que el estudio no daba plata, sino la coca. Crecieron con la presencia de cultivos ilícitos, grupos al margen de la ley, población en situación de pobreza, escasas oportunidades, deserción escolar y un impactante daño ambiental. Fueron miles las hectáreas destruidas, que difícilmente se van a recuperar; son muchas las vías en mal estado y en condiciones muy difíciles que hacen parte de nuestra historia y a pesar de eso logramos generar un proceso de desarrollo como organización.

Lo que prometemos lo cumplimos, ese es el ideal nuestro, porque el cacao es el medio, el fin es la gente”, dice Miguel Vargas, ante un escenario de productores y funcionarios, que comparten experiencias en el evento COPOLAD que se desarrolla en la capital del país.  

Y es que este hombre sencillo, amigable y con una inteligencia sorprendente, se ha convertido en un gran ejemplo a seguir para todos los colombianos. Por eso además de gerenciar esta asociación de 513 productores, quienes cultivan 3.750 hectáreas de cacao clonado y exportan 75 toneladas mensuales, Miguel dicta conferencias en diferentes regiones del país y relata su experiencia ante diferentes públicos desde labriegos hasta el Presidente de la República, Juan Manuel Santos, con quien sostuvo un encuentro de la legalidad el año pasado en la isla de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

“Arrancamos erradicando los cultivos ilícitos de la tierra y de nuestros corazones, construyendo nuestra organización campesina y asumiendo un nuevo proyecto de vida”, comenta.

Y es que la emoción que expresa en cada frase que dice, sumado a toda la experiencia y el conocimiento que tiene sobre la historia de Colombia, sobre su geografía y sobre su cultura, hacen que literalmente la piel de quienes lo escuchan se erice.

“Aprocasur es una organización de campesinos y para campesinos. Son ellos los que se empoderan y sacan los procesos adelante. Venimos trabajando desde el 2004 en la formación del desarrollo del talento humano local. Nuestra meta es formar gente de la región para que una vez terminado el proyecto este siga en la zona”.

Desde que dejó la coca y empezó a trabajar al lado de Miguel Daza (q.e.d) – entonces Presidente de Aprocasur – para vincular a muchas familias a la legalidad, siempre supo, porque su fe es muy grande, que con el cacao iba a lograr mejorar las condiciones de vida de su pueblo, su familia y  sus futuras generaciones. Y sí que lo logró.

“Hoy los productores tenemos un fondo de microcrédito. Ese es el pequeño marco de organizaciones del cacao y tenemos un tema de comercialización y alianzas comerciales con otras organizaciones de la región, donde hemos logrado exportar el cacao. Hace mes y medio conformamos una Red de Cacaoteros, somos 40 organizaciones de cacao en Colombia y representamos a 14.454 familias y 26.466 hectáreas, un porcentaje significativo en Colombia. Lo que queremos es que esa Red dinamice los procesos de cacao en el país y continué la Consolidación de ese sueño que es de los cacaoteros”.