11 de mayo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El nuevo Estatuto tributario de Armenia

7 de septiembre de 2012
7 de septiembre de 2012

La hacienda pública se torna así en un código indescifrable que es objeto de manipulación y desviación con derivaciones indeseables en la corrupción como ha ocurrido recientemente en la administración de la ciudad, todo lo cual fue develado gracias a una esmerada vigilancia comunitaria que utilizó las redes para hacer conocer las pruebas de despojos ilegales y canales de lavado de activos en las redes globales del Forex, a lo que se sumó la acción judicial oportuna de las autoridades norteamericanas.

Lo digo porque fue en una página web alternativa (Indymedia/Colombia) donde encontré el expediente penal americano que presenta todos los pormenores del robo a la ciudad y cómo los dineros de los contribuyentes fueron a dar a paraísos fiscales. Algo infame. Una perfecta canallada de “nobles locales” inmorales que siempre posaron de pro hombres.

El saliente ministro de Hacienda, J.C. Echeverry, es un experto en utilizar expresiones de sentido común para hacer entender los temas de la economía pública. Su metáfora de las Locomotoras hizo muy fácil el acceso a los contenidos del Plan de Desarrollo del actual gobierno nacional. Igual aquella de utilizar “diablo rojo” para destrabar el gasto público represado en los bancos.

Es lo que debería entenderse a la hora de socializar medidas tan importantes como las que se están dando en Armenia a propósito del cobro de la plusvalía y del nuevo código tributario, que implicaran nuevos impuestos y pagos por los habitantes de la ciudad.
Ya nos referimos al asunto de la plusvalía. Dadas las implicaciones de la misma y el rechazo de sectores adinerados a reconocerla vamos a convocar en los términos de la ley, una audiencia pública de veeduría para que entre todos legitimemos una renta de tanta importancia para las finanzas locales.

En los términos del nuevo régimen municipal (ley 1551/2012) se expidió por el concejo, el acuerdo 016 que reglamenta el Código de Rentas. Hay nuevas regulaciones de los impuestos de industria, comercio, predial unificado, carga urbanística, carga urbanística adicional y aprovechamiento urbano. De igual manera se han dado facultades al ejecutivo para contratar empréstitos por 25 millones de dólares, el manejo del programa Ciudades Amables, el manejo de la valorización y la plusvalía, las tasas de industria y comercio, la gestión del Plan de desarrollo y la gestión del Código de Rentas.

Todo lo cual me parece plausible siempre y cuando la transparencia sea un principio esencial en el desempeño de los funcionarios ejecutivos de Armenia. El control político debe ser una acción permanente no solo de los concejales sino de la ciudadanía mediante los mecanismos de participación ciudadana consagrados en el Estado social de derecho. Así evitamos repetir la historia de alcaldes y concejales recluidos en centros penitenciarios por largos años. Crónica del Quindío.