14 de mayo de 2021
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Conductores borrachos sin Dios ni ley

13 de septiembre de 2012
13 de septiembre de 2012

eduardo lozanoEn la vigencia del 2011 el Instituto registró un total de 5.792 muertes en accidentes de tránsito provocadas en una gran mayoría por quienes irresponsablemente manejan un vehículo automotor de servicio público o particular, luego de una ingesta de alcohol.

Estos casos, sumados a los de este año cuyas cifras van en incremento, no demuestran una cosa distinta a que las campañas y medidas de prevención que se adelantan constantemente por las autoridades en todo el país, han servido de nada frente a una pléyade de irresponsables que tienen por creencia que conducir bajo los efectos del alcohol los hacen seres superiores que pueden disponer de la vida de los demás, porque sí.

El exceso de velocidad, el irrespeto a las normas y la intolerable participación de conductores borrachos, hacen que las cifras de accidentalidad se incrementen hora tras hora.

Esta “realidad de a puño” urge al gobierno para que se tomen medidas especiales y leyes lo suficientemente fuertes, para que este tipo de conducta (conducir un vehículo en estado de ebriedad), tenga penalidad de arresto lo suficientemente fuerte para evitar que el problema se salga de las manos.

CASO DE BOGOTÁ

El coronel de la Policía de Tránsito de la capital colombiana Edgar Velandia, en un balance presentado hace pocas horas dijo que: “durante el fin de semana pasado (viernes y sábado) fueron inmovilizados 280 automotores cuyo conductor iba en estado de embriaguez”.

A mi manera de ver la cifra de contraventores es preocupante, pero lo cierto es que de allí no pasa. El lunes, cuando pasan la resaca, pagan las multas correspondientes, recuperan su vehículo y todo termina.

Esto es lo que no debe ser, porque las sanciones se convierten en rutina y la conducta se vuelve repetitiva más temprano que tarde.

Quienes por las circunstancias hemos conducido un vehículo automotor en un país diferente a Colombia, que ha tenido este tipo de problemas y lo han corregido a tiempo, sabemos la drasticidad de las normas, las sanciones pecuniarias y las penas que incluyen detención carcelaria por un tiempo no inferior a 7 días.

Aquí pareciera que importa más la imposición de una multa que se traduce en ingreso de dinero para el Estado que la seguridad de los ciudadanos de a pie.

LA FAMILIA CARRILLO

El caso además de estremecedor es aberrante.

Padre, madre y cuatro niños que estaban en la puerta de su casa fueron embestidos por un automotor cuyo conductor en estado de embriaguez (segundo grado), metros atrás había atropellado a un niño en su bicicleta.

La familia quedó aprisionada contra la pared del inmueble con fracturas muy graves que los mantienen en estado crítico (fracturas y amputaciones). Una familia muy humilde que por carencia de ingresos y lesión de sus progenitores está enfrentada a pedir limosnas para sobrevivir.

El conductor causante de la tragedia fue detenido y llevado ante un fiscal que lo dejó libre y lo citó para rendir testimonio en los próximos días.

Así las cosas, qué podemos esperar para el futuro?

Si el gobierno nacional y el poder legislativo nada hacen para dictar normas que castiguen ejemplarmente este tipo de acciones, los colombianos estamos condenados a perecer cualquier día bajo las ruedas de un automotor guiado por un borracho.
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