18 de agosto de 2022
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El bahareque: estético, económico y sostenible

29 de agosto de 2012
29 de agosto de 2012

Manizales, 30 de Agosto. Reivindicar al bahareque como técnica constructiva, que se ha perdido y que es vista como símbolo de pobreza, es la tarea de dos estudiantes españoles que desarrollan su tesis en la Universidad Nacional en Manizales.


Sobre el bahareque recae un imaginario erróneo de pobreza y marginalidad, pues generalmente es utilizado en zonas de invasión. Y, en el momento de comprar una casa, se tiene la percepción de que, si es elaborada con este material, se trata de una construcción mala, fea y que va durar poco tiempo.

Cambiar esa visión y darle una nueva proyección a su uso, aprovechando los estudios que en la UN se han hecho sobre ese material, es el reto que atrajo hasta la ciudad a dos estudiantes de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Cataluña en Barcelona.

El intercambio también fue posible gracias a la profesora de la UN Luz Estela Velázquez, que los motivó a profundizar en las ventajas constructivas y ecológicas que ofrece el bahareque.

“Con el proyecto Bio Villamaría, el cual pretende repetir el modelo que se ejecutó en Manizales hace veinte años, se busca favorecer a la población que está en las laderas y en la zona de riesgo en cercanías del río Chinchiná, para construir vivienda social desarrollada de manera sostenible”, indica Cristian Fuentes Aguilar, estudiante de la universidad española.

Los jóvenes españoles están enfocados en adaptar el bahareque a la época actual y en modernizarlo como material de construcción, toda vez que presenta resistencia a los movimientos sísmicos, es natural, propio de la región y su precio es un 35% más económico que otros materiales como el hormigón.

La razón del ahorro se da porque se encuentra en las montañas aledañas a la zona, no degrada el medioambiente ni lo deforesta por su rápido crecimiento. Adicionalmente, conserva la arquitectura tradicional de la región y respeta su historia cultural.

“El único problema es que falta el cambio social: hacer que se venda como una vivienda digna, que puede tener una concepción estética, un diseño muy agradable y a la que puede acceder toda la población”, afirma Julia Marcó Navarro, la otra estudiante española.

A largo plazo, el proyecto Bio Villa busca planificar el municipio de una manera sostenible, para que su desarrollo sea equilibrado tanto social como económicamente y ofrezca una vivienda digna a sus habitantes.

– Agencia de Noticias UN-