9 de agosto de 2022
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Caso Santoyo podría sacudir a las F.M y la Policía

21 de agosto de 2012
21 de agosto de 2012

El anuncio fue sorpresivo si se tiene en cuenta que hace dos meses, el oficial aseguró en un comunicado que por más de 30 años había servido a la Policía y tenía “la tranquilidad de poder responder cualquier inquietud sobre mi proceder”. Por eso, la decisión de Santoyo de allanarse a cargos, fue calificada por la canciller María Ángela Holguín, como un campanazo de alerta para la Policía y la Fuerzas Militares. “Es lamentable que generales de la República tengan que estar en esta situación y esperamos que se esclarezca su participación”.

El acuerdo al que llegó el oficial desató los cuestionamientos a la forma en la que se realizan los ascensos en las Fuerzas Militares y la Policía, al juzgamiento de oficiales cuestionados por sus nexos con paramilitares y hasta por las actuaciones del expresidente Álvaro Uribe Vélez, pues Santoyo fue su jefe de seguridad.

La polémica se centra en que en 2007 Santoyo ascendió a general a pesar de que en 2003 la Procuraduría lo había suspendido de su cargo por su presunta responsabilidad en 1.808 interceptaciones telefónicas entre 1997 y 2000 a Ong defensoras de derechos humanos en Antioquia. En esa época, Santoyo tenía el rango de coronel y hacía parte del Gaula Antioquia, para la época en que Uribe era Gobernador.

Uribe lo dejó solo
Para Alejo Vargas, director del grupo de Investigación en Seguridad y Defensa de la Universidad Nacional de Bogotá, el rumbo que toma el proceso le da credibilidad a las voces que, desde que estuvo en Medellín, lo acusaban de haber atropellado a miembros de Ong, de haber violado líneas telefónicas y darle información a las Auc para otra serie de crímenes.

También considera que deja mal parado al expresidente Uribe: “¿qué pasa con un presidente que no sabía que su Jefe de Seguridad y su jefe del DAS colaboraban con las Auc?”

Sin embargo, desde que empezó el escándalo, Uribe ha marcado distancia con Santoyo. El 19 de junio cuando se conoció que había un proceso en su contra en Virginia, el exmandatario publicó un comunicado en el que negó haber intercedido por el oficial para que fuera nombrado jefe de seguridad durante su primer mandato y facilitar su ascenso. Sin embargo, admitió que al finalizar su segundo periodo recibió información extraoficial de un miembro retirado de la Policía que lo acusaba en E.U.

Ayer, la ruptura se hizo evidente cuando a través de su cuenta de Twitter el exmandatario afirmó que el caso Santoyo no solo defraudó la confianza sino que ofendió a su Gobierno “el primero y único en desmontar paramilitares, debilitar eficazmente a la guerrilla y extraditarlos”.

Uribe afirmó que el apoyo de su Gobierno a las Fuerzas Armadas fue para fortalecerlas en su lucha contra los grupos armados ilegales y no para facilitar alianzas con ellos. “Denuncié públicamente (visibilicé) bandidos de todas las organizaciones que en anonimato protegían su impunidad”.

El representante a la Cámara por el Polo Democrático, Iván Cepeda, quien es uno de los más duros críticos de la relación entre Álvaro Uribe y Mauricio Santoyo insistió en que se debe hacer una investigación a fondo.

“Santoyo estuvo involucrado en interceptaciones ilegales contra los miembros de Asfaddes, uno de ellos Ángel Quintero, que era el compañero sentimental de una muchacha de apellido Úsuga. La desaparición de muchos de los miembros de esa familia tuvo que ver con que se acusó a miembros de esa familia de ser quienes perpetraron desde el 5 frente de las Farc el homicidio del padre del expresidente Uribe. Estos nexos van desde mucho más atrás”, dijo Cepeda.

Hay que revisar ascensos
El otro tema que vuelve a debate es la rigurosidad con la que los ascensos de los altos oficiales son tramitados en el Congreso. “Eso muestra que el mecanismo que se usa para los ascensos no es el mejor, el Congreso no le puede dar credibilidad a lo que le diga un Ministro de Defensa o un Presidente. Las comisiones deben hacer investigaciones por su cuenta para determinar si estas personas tienen impedimentos para llegar a un cargo de estos”, indicó Vargas.

Alfredo Rangel, director del Observatorio de Seguridad y Democracia de la Universidad Sergio Arboleda, va más allá al asegurar que no solo fallaron los congresistas sino la contrainteligencia de la Policía.

“El tema sigue siendo cómo una persona tan cuestionada como el entonces coronel Santoyo logró ascender a general. La contrainteligencia de la Policía falló al no haber advertido sobre los procesos que se habían abierto por presuntas acciones ilegales de Santoyo”, afirmó Rangel.

En el caso de los congresistas, recordó que el senador Juan Manuel Galán fue uno de los pocos que se opuso al ascenso teniendo en cuenta el proceso que Santoyo tenía pendiente en la Procuraduría.

“Se nota que en ocasiones hay ligereza por parte de los congresistas que no analizan bien las hojas de vida de los oficiales que van a ser ascendidos”, indicó Rangel.

Pero Vargas deja otra pregunta en el aire: si Santoyo admitió vínculos con los paramilitares, este hecho demuestra que “nuestro sistema judicial no toca a estas personas”, entonces ¿qué va a pasar con esos procesos? ¿Tendrán que ser llevados a tribunales internacionales?  El Colombiano.