23 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Aplicación de la Ley Antitrámites: un compromiso para la Registraduría Nacional

2 de julio de 2012
2 de julio de 2012

La verificación de la huella dactilar por medios electrónicos pone a prueba nuestras bases de datos, que a la fecha contienen más de 900 millones de huellas dactilares de los más de 38 millones de colombianos que se han acercado a la Entidad a realizar trámites de identificación, desde 1952 a la fecha.

El banco de huellas que logró almacenar la Entidad corresponde a la toma de las impresiones dactilares de cada uno de los 10 dedos de la mano, que son incorporadas a la base de datos de la Registraduría cuando los colombianos realizan algún proceso de identificación, razón por la cual de una misma persona la Registraduría puede tener varios juegos de impresiones.

Éste es el momento para demostrar la trascendencia del trabajo realizado por años en la Registraduría Nacional del Estado Civil y de exponer la fortaleza de nuestra base de datos de identificación de los ciudadanos colombianos a través de medios electrónicos, una de las más robustas del mundo y modelo para la identificación civil en otras latitudes.

En julio numerosas entidades deberán adquirir los dispositivos electrónicos necesarios para tomar las huellas dactilares de sus usuarios, y deberán presentar un requerimiento formal a la Registraduría Nacional del Estado Civil para así iniciar con la implementación del proceso de cruce de información, pero será la Registraduría la encargada de confirmar la identidad y el estado civil de los colombianos, a través de la información que reposa en nuestras bases de datos.

Para ofrecer un servicio eficiente, hemos solicitado al Gobierno Nacional un presupuesto adicional de $40.824.080.153, y nos encontramos a la espera de su adjudicación para desplegar un aplicativo de fácil manejo para las entidades que requieran confirmar la información de los ciudadanos.

Con estos recursos, la Registraduría plantea la creación de una réplica de su base de datos o “espejo”, la cual será más liviana para permitir fácil acceso y disponibilidad de la información, así como la protección de los datos que seguirán en la base principal de la Entidad para evitar que sean alterados o manipulados.

Para mantener actualizada la base de datos alterna o “espejo” la Entidad requiere de canales de información modernos que permitan la actualización rápida y segura de los datos, para que los usuarios reciban un servicio oportuno.

No obstante, y en tanto se asignan los recursos solicitados, la Entidad desarrolla alternativas para garantizar el acceso a nuestras bases de datos de las entidades que así lo requieran. Entendemos que el eje central de la Ley Antitrámites es el cotejo en línea de la identidad de los ciudadanos a partir de su huella dactilar, aprovechando los desarrollos tecnológicos adelantados por la Registraduría en los últimos años, y estamos trabajando para afinar todos nuestros sistemas de tal manera que podamos extender las ventajas del modelo de identificación biométrico colombiano a la mayor cantidad de sectores posibles de nuestra sociedad.

La Ley Antitrámites permitirá además que en tiempo real y en fechas específicas las Notarías, Registradurías, Hospitales, parque cementerios y funerarias actualicen la información correspondiente a los registros civiles de defunción de los colombianos.

En febrero la Entidad, una vez entró en vigencia el Decreto, adoptó dos medidas para facilitar los procesos que los colombianos adelantaban en las diferentes sedes como eran la certificación de las contraseñas y la solicitud de vigencia del documento. El primer trámite fue eliminado en concordancia con lo estipulado en el Artículo 18 del citado decreto en el cual se señala que los documentos expedidos por las autoridades competentes se presumen auténticos. De igual manera se desarrolló un aplicativo en la página web de la Registraduría para que los ciudadanos soliciten en línea y gratis la vigencia de la cédula. Este certificado se expedía únicamente en las sedes de la Registraduría, previa consignación de $3.250.

Es pues, el Decreto 0019 o Ley Antitrámites, expedido el 10 de enero del presente año, la oportunidad que muchas veces fue soñada y hoy es una realidad, para probar la importancia de la identificación biométrica y demostrarle a los colombianos en sus trámites cotidianos los beneficios de la identificación a partir de la huella dactilar.

Julio será el punto de partida de un nuevo modelo para garantizar seguridad tanto a las entidades como a los ciudadanos de contar con una información real y oportuna.