28 de mayo de 2022
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Sandra, un nombre de moda en el Quindío

28 de junio de 2012
28 de junio de 2012

Con esta actitud no sólo les bajó a sus amigos concejales esa espada de Damocles que significaba su candidatura, sino que le evitó un dolor de cabeza a la administración pública municipal. Una actitud inteligente y loable que en su momento casi nadie aplaudió, pero que ahora reconocemos todos.

Una situación parecida se repitió hace una semana en Armenia con la elección de director ejecutivo de la Corporación Autónoma Regional del Quindío. Por los diferentes medios de comunicación de la región se ventiló la posible inhabilidad que tenía la candidata Sandra Gómez, pues había ocupado el cargo de gobernadora, en calidad de encargada, un año antes de su elección.

En este caso, el consejo directivo de la CRQ no puso atención a las recomendaciones (excepto dos salvedades) ni tampoco la propia candidata. Así, la doctora Sandra Gómez salió elegida y ejerce hoy el cargo, a sabiendas de que tenía una inhabilidad para ocuparlo.

Hay aquí una clara violación del Decreto 128 de 1976, el estatuto de inhabilidades, incompatibilidades y responsabilidades de los miembros de las juntas directivas de las entidades descentralizadas y de los representantes legales de éstas. Y por supuesto, del Artículo 19 del Decreto 1768 de 1994, que expresamente dice “…Los miembros del consejo directivo no podrán ser elegidos directores de las corporaciones a que pertenecen, en el período siguiente…”. El gobernador del departamento del Quindío es miembro del consejo directivo de la CRQ. Y la doctora Sandra Gómez fue gobernadora encargada.

Los argumentos para desatender esta norma y poderla elegir decían que ella no presidió ninguna junta en la CRQ mientras fue gobernadora. Pero es que la norma no dice eso. El decreto habla de la pertenencia al consejo directivo, derecho que tiene por ley el gobernador, sea quien fuere, sin necesidad de que haya asistido a una o varias juntas. ¿Por qué insistieron los miembros del consejo directivo en escoger la única persona que estaba inhabilitada, de entre 32 candidatos? ¿Era la única que servía a los intereses políticos del grupo que se ha hecho al poder en el Quindío? Un paso al costado de la doctora Sandra Gómez se hubiera visto como una actitud responsable y loable.

Lo lamento por ella, porque hasta el momento había mostrado una posición política seria y está empezando una carrera pública que puede quedar truncada con una sanción disciplinaria que le impida ocupar cargos en el sector oficial en un futuro próximo.

Las consecuencias de una elección que seguramente se caerá por ilegal son verdaderamente graves. Primero, todos los miembros del consejo directivo pueden ser investigados disciplinariamente y caerse su representación, incluyendo a la gobernadora Sandra Paola Hurtado. Y segundo, las actuaciones que hagan ese consejo y su directora pueden ser declaradas ilegales por haber sido ilegal la elección. Las cosas en la región siguen igual, o peor.

No se puede dejar de mencionar que los tres parlamentarios quindianos: Atilano, Libardo y Yolanda, votaron la reforma a la Justicia, que les da a todos los congresistas privilegios judiciales sobre los demás mortales del país, los ‘zarrapastrosos’, que hace poco llamó el vicepresidente Angelino, inducido a coma profundo.

El nombre de Sandra está de moda en el Quindío, ojalá siga en boga, para bien de la ciudad y el departamento, y no se enrede en las piolas decepcionantes de la corrupción. Crónica del Quindío.