25 de julio de 2021
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La comedia vicepresidencial.

3 de junio de 2012
3 de junio de 2012

victor zuluagaPero entró luego a decirle que precisamente porque no había hecho nada, por eso podría decirse que era una persona “buena”, es decir, que no le hacía mal a nadie.

Y si tomáramos el espejo retrovisor para observar qué pasó en la administración anterior, tendríamos que llegar a la conclusión que la figura vicepresidencial se ha convertido en una especie de “comodín” que sirve al candidato presidencial para capturar algunos votos de un segmento específico de la población, como fue el caso de Angelino Garzón o bien para tener un respaldo de un importante medio periodístico, como en el caso de “Pachito” Santos. Habría que excluir de la lista al doctor Humberto De La Calle, quien por razones éticas y políticas resolvió apartarse de su cargo cuando supuestamente iba a ser el segundo del doctor Samper.

Para decir que el balance en torno a esta figura del vicepresidente no puede ser más desastroso,  pues en el caso del doctor Pachito, todos sabemos que se dedicó a viajar y a dar declaraciones inoportunas sobre temas que no tenía ni la más mínima idea. En la Luciérnaga sí saben cuál es su especialidad: los jueguitos electrónicos.

En al caso de Angelino, hombre con un perfil diametralmente opuesto al del doctor Pachito, habría que decir que cuando opina, de inmediato le llaman la atención y no pasa nada. Pero a raíz de tantos llamados de atención, el señor Presidente resolvió que una manera de “extraditarlo” del juego político, era ponerlo a jugar para la presidencia de la Organización Internacional del Trabajo. Lo cierto es que el doctor Angelino ha sido aplicado en su oficio o en el mandado que le está haciendo al Presidente: se ha dedicado a viajar por todo el mundo con su familia y de acuerdo con los datos entregados por Caracol radio, los gastos de viáticos y pasajes hasta este momento superan los 370 millones de pesos. Que no es nada si se compara con el robo de los Nule, pero que en un país como éste en donde faltan escuelas y acueductos y de todo, no hay derecho para tal despilfarro.

Finalmente, estoy de acuerdo con el proyecto de ley que pretende eliminar la figura del vicepresidente, entre otras razones adicionales porque es un cargo que no tiene asignada ninguna función específica. Y qué bueno sería que algún parlamentario nos hiciera el favor de presentar otro proyecto por medio del cual se eliminaran todas las corbatas diplomáticas que hay en el exterior, que de tiempo atrás se ha convertido en la chequera para el pago de favores políticos a los candidatos que salen quemados. Para la muestra un botón: el nombramiento de un locutor deportivo como embajador en Sudáfrica. No hay derecho, ni tampoco puestos para tantos zánganos.