27 de julio de 2021
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Un refrán, alguien, carecer de, incluido, subjuntivitis

16 de mayo de 2012
16 de mayo de 2012

osorio efraim

Uno de nuestros congresistas, quizás del partido liberal, comenzó su columna de El Tiempo, “La nueva oposición”, con este refrán: “Tanto va al cántaro el agua hasta que al fin se rompe” (Juan Fernando Cristo, 28/4/2012). Aunque el agua se puede romper, es al revés, honorable senador: “Tanto va el cántaro al agua que al fin se rompe”. Si no me cree, créale a un famosísimo escritor español, de cuyo nombre usted posiblemente quiera acordarse. En el capítulo XXX de la primera parte de “Don Quijote de la Mancha”, de  Miguel de Cervantes Saavedra, ¿lo recordó?, después de que Sancho le dice a don Quijote que “en mí la gana de hablar siempre es primero movimiento, y no puedo dejar de decir, por una vez siquiera, lo que me viene a la lengua”, éste le responde: “Con todo eso, mira, Sancho, lo que hablas, porque tantas veces va el cantarillo a la fuente…, y no te digo más”. Y no necesitaba decirle más, no sólo porque su escudero sabía refranes por montones, que en sus parrafadas ensartaba de a dos, de a tres o de a cuatro, sino porque hace cuatrocientos años era ése uno muy conocido, que andaba ya de boca en boca y en alguna compilación… Entonces, señor Cristo, no confíe en la memoria, anote, porque “Aun la tinta más pálida es preferible a la mejor memoria”. ¡Sí, señor! ***
El pronombre indefinido ‘alguien’ es invariable en género y  número. Me parece, pues, que, tanto la entrevistadora, María Isabel Rueda, como su entrevistada, Sandra Morelli, quisieron hacerse las graciosas en la siguiente oración: “Alguien o “álguienes” está tratando de dilatar esa investigación”  (El Tiempo, 23/4/2012). Aludían al ex gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos, investigado por no sé qué supuestos delitos. Ni siquiera como gracejo se puede tolerar ese horrendo plural, no importan las comillas que aclaran que ellas saben que es un error gramatical. ¡Tanto peor! Es tan indefinido este pronombre, que, cuando se habla de ‘alguien’, como en el inoportuno chistecito de tan importantes damas, no se sabe con certeza si se trata de uno solo o de varios individuos, como tampoco se indica si se trata de hombres o mujeres. Es ésta la razón por la cual muchos gramáticos notables, don Rufino, entre ellos, enseñan que, así como no se debe decir “nadie de nosotros”, tampoco, “alguien de ustedes”. La forma correcta es: “alguno (ninguno) de nosotros” y “alguno (ninguno) de ustedes”. Eliminen, pues, señoras, ese insultante plural (que pide el verbo en plural, ‘están’) de su frase, y quedará que ni escrita por don Miguel, de Cervantes o de Unamuno. ***
El verbo ‘carecer’, don Luis, es ciento por ciento intransitivo (no admite nunca acusativo), y se construye con la preposición ‘de’, por ejemplo, “carecemos de medio circulante”. Parece que el doctor Luis Prieto Ocampo olvidó el detalle, y se enredó con la siguiente frase: “…las mismas que su capital alguna vez proveía y que hoy carece totalmente” (LA PATRIA, 27/4/2012). Que debió construir de este modo: “…y de las que hoy carece totalmente”, no importa que su complemento (circunstancial en este caso) esté expresado antes del verbo. Quisquillas de la redacción. ***
Para meter a alguien o a algo en cualquier colada, el castellano tiene los adverbios ‘inclusive’, ‘incluso’ y el participio verbal ‘incluido’. Los dos primeros, por su carácter de adverbios, son invariables; no así el participio, que, como adjetivo, varía en género y número. Es la lógica de la gramática. El columnista de LA PATRIA, Yohir Akerman, escribió: “El escándalo (…) destapó una situación que era más fácil para todos, incluido Cartagena y sus gobernantes, mantener en la oscuridad” (27/4/2012). Así redactada, la oración carece de concordancia gramatical, porque el participio ‘incluido’ debe concordar en género y número con los respectivos sustantivos, así: “incluidos Cartagena y sus gobernantes”. Y se hace la concordancia en masculino plural, porque uno de los dos sustantivos, ‘gobernantes’, es masculino, género que se denomina ‘no marcado’ para muchas construcciones gramaticales, exijan lo que exigieren los seguidores del farragoso ‘lenguaje incluyente’, puesto que esto no es anatomía sino gramática. ***
La subjuntivitis no ha muerto. Está vivita y coleando. En el pabellón de los contaminados por esa peste fue admitido el señor Gonzalo Duque Escobar, quien dio positivo en la siguiente muestra: “…si en algo pareciera haber consenso entre los manizaleños…” (LA PATRIA, 30/4/2012). En ninguna de las secciones de la gramática castellana se dice que el modo subjuntivo puede hacer las veces del indicativo, que es precisamente lo que afecta las oraciones infectadas de ‘subjuntivitis’. El especialista le dijo al señor Duque Escobar que analizara las siguientes muestras: “…si en algo parece (indicativo) haber consenso entre los manizaleños…”; “…el encargado de la encuesta amañó los datos de tal manera que pareciera (subjuntivo) que había consenso entre los manizaleños…”. “Si las analiza juiciosamente”, le dijo, “verá la diferencia, y se aliviará”. ***

Contraste: Ahora, la VEINTITRÉS es la calle de nadie.