29 de julio de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Sorpresa y prevención frente al Ruiz

30 de mayo de 2012

Según el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Manizales, la emisión de cenizas no fue de grandes proporciones y la posibilidad de una erupción de mayores magnitudes no es inminente. Sin embargo, también se tomó la decisión de pasar de actividad amarilla a naranja, lo que implica que tendremos que estar más atentos de lo que pasa en la montaña y volver a afinar todos los procedimientos de prevención que se habían abandonado antes del sorpresivo episodio de las cenizas.

Además de las incomodidades propias de una atmósfera gris, a causa del polvillo volcánico, lo que obligó a que muchos usaran tapabocas para proteger sus vías respiratorias, las actividades aéreas también se vieron perjudicadas ayer no solo en Manizales, sino también en Armenia, Pereira y Cartago (Valle), por lo menos, hasta poco después del mediodía. Hoy en las riberas de los ríos Claro y Chinchiná hay alerta naranja, por la posibilidad de nuevas erupciones que podrían provocar deshielos. De hecho, ya fueron evacuadas 136 personas que habitan en las orillas de estas corrientes de agua, que si bien no han sufrido cambios en su cantidad sí lo han tenido en su aspecto, por la copiosa presencia de cenizas.

Hace algunas semanas se denunció que algunos equipos de monitoreo fueron víctima de los vándalos. El llamado que hacemos es en doble dirección: la primera hacia la comunidad, que debe preocuparse por cuidar mejor estos aparatos, que resultan vitales en momentos como este, y pueden salvar la vida de muchos si se presentan fenómenos más agresivos en algún momento. La segunda es a las autoridades, para que recuperen pronto los equipos dañados y se mantenga toda la red en perfecto funcionamiento, para evitar que el susto se convierta en catástrofe.

En el sector educativo, la directiva es que los estudiantes se desplacen con normalidad a sus respectivos colegios, donde las clases deben avanzar con total normalidad. Eso es lo que debió ocurrir ayer en todos los planteles, donde algunos suspendieron las clases al no tener claridad suficiente sobre qué hacer en momentos como este. En lugar de devolver a los estudiantes a sus casas, lo que podría ocasionarles inconvenientes a sus padres, los rectores de los colegios deben mantener siempre las actividades normales.

Esta situación denota que falta más trabajo y mejor coordinación entre las distintas instituciones, para que toda la comunidad esté perfectamente informada sobre qué hacer ante los diferentes fenómenos relacionados con la actividad del volcán. En los tiempos de supuesta calma es cuando más hay que trabajar en los diferentes sectores, e incluso en los municipios de todo el Eje Cafetero, para que se actúe responsablemente en coyunturas como esta. Es necesario en estos momentos impulsar de nuevo todos los mecanismos de prevención.

Lo principal en estos momentos es que la comunidad mantenga la calma, que se crucen con precaución los cauces y las orillas de los ríos Claro, Chinchiná, Gualí, Lagunillas, Azufrado y Recio. Es indispensable estar atentos de las alarmas instaladas a lo largo de estas corrientes; debemos volver a tener listo un paquete de emergencia con agua potable, alimentos no perecederos y equipo de primeros auxilios y lista de teléfonos de emergencia, entre otros.

Resumen:

Falta más trabajo y mejor coordinación entre las distintas instituciones, para que toda la comunidad esté perfectamente informada sobre qué hacer ante los diferentes fenómenos relacionados con la actividad del volcán.

Editorial/La Patria