29 de julio de 2021
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La Fiscalía al desnudo, una realidad vergonzosa.

19 de mayo de 2012

marco uribeNo he considerado en ningún momento que ese ente investigador y acusador sea una criatura deforme parida por la Constitución de 1991, como lo afirmó un reconocido Jurista y Columnista en uno de sus artículos publicado por el Diario La Patria – “Fiscales: Tragedia nacional” -, en el cual esboza perfiles de unos ex Fiscales, que no todo es verdad, pero tampoco todo es mentira, y hace imputaciones graves de conductas delictuales que se espera no vayan a parar al cajón de la impunidad como ha sido la costumbre inveterada.

Desde el 1º de Julio de 1992 hasta la fecha se han elegido siete (7) Fiscales con un variopinto impresionante  en su condición de sexo, religión, ideología política, status social, formación académica especializada, y, en su mayoría, poco conocedores del área penal y de  criminalística  lo que, sin duda, ha dificultado la ejecución de las políticas criminales trazadas o, estas, se han desarrollado de manera arbitraria por una gama de fiscales especializados que, amparados en la mampara de la autonomía y la independencia, se convierten en omnímodos y omnipotentes facilitando así sus actuaciones corruptas.

La mayoría de los elegidos, por no decir todos, han tenido ciertos cambios bruscos en el devenir de su vida cotidiana y que, de una u otra manera, su incidencia en el normal desarrollo de su personalidad han marcado alteraciones severas manifestadas a través de la soberbia y la prepotencia, haciendo gala de una fatuidad que desdice o va en abierta contravía de sus raíces ancestrales; aparte de la debilidad ante hipócritas y melosos halagos de sus colaboradores cercanos que le impiden ver y oír lo que todos vemos y oímos. ¡Qué desagradable y triste es la imposición de la personalidad por medio del efecto exterior!

La connivencia, irresponsabilidad y deslealtad de ciertos Asesores del Fiscal General, de la Oficina de Veeduría y Control Interno de la Fiscalía y de algunos jefes de Unidad, como también, la solidaridad de cuerpo y de espíritu por compañerismo han sido factores determinantes en el apoltronamiento de la impunidad y la corrupción en esa Entidad, no obstante, haber denunciado infructuosamente cantidad de anomalías con nombre propio y demostradas inequívocamente, en este caso concreto, en cabeza de la fiscal 25 de la Unidad contra el Terrorismo en la desacertada conducción del proceso radicado con el número 314, estando convencido que dicha información se le ocultó a la anterior Fiscal, como al actual. Habiéndome visto avocado a formular denuncia penal por presunto prevaricato y queja disciplinaria ante el Consejo Seccional de la Judicatura de Bogotá.

Cuando la Fiscalía, en medio del ‘pataleo’, recuerda que son el ente investigador y acusador por mandato constitucional, proceden a realizar una escogencia selectiva y desempolvan procesos que tengan términos de prescripción cercanos o aquellos que no tengan ‘cola’, en especial en los Conciertos para Delinquir, o sea, que detrás de los sindicados sólo estén los reconocidos jefes paramilitares y no haya personajes importantes de la política nacional involucrados haciendo un despliegue mediático impresionante, quedando satisfecho Raimundo y todo el mundo haciendo creer que la marcha es como un relojito en aquello de la pronta y cumplida justicia. Eso fue lo que nos mostraron esta semana con las capturas que se están realizando en algunos pueblos de la Costa norte.

Y, claro, este procedimiento es el que debería de haberse aplicado desde un principio en toda la investigación de la ‘parapolítica’ con prelación sobre la de los Congresistas por una razón muy sencilla: los cimientos de la empresa criminal paramilitar empezaron en los caseríos y pueblitos de Colombia, a través de los políticos locales, conocidos como ‘cargaladrillos’ de los aspirantes al Congreso Nacional, aquellos tenían el contacto directo con la comunidad y se encargaban de reclutar electores y de trasmitir los mensajes de coacción a nombre de los ‘paracos’ para forzar el voto. (Hoy lo hacen a nombre de las ‘bacrim). Los aspirantes al Parlamento tenían poco contacto directo con el grueso de la comunidad, o sea, los jefes locales que terminaron de Alcaldes, Diputados o Concejales tienen igual o más responsabilidad en Concierto para Delinquir que los ‘peces gordos’ que ya están condenados y otros investigados.  

Sería un completo necio o nefelibata si tuviera la más mínima duda de las capacidades académicas del doctor Eduardo Montealegre Lynett. Profesor universitario, ex Magistrado de la Corte Constitucional, especializado en Derecho Penal y Criminalística y, además, Abogado litigante. Jamás, he pensado que tenga una ideología de extrema o centro derecha, son pocos los tolimenses que han trasegado por esas latitudes. Tampoco sentí la más mínima incomodidad cuando fue postulado a esa Dignidad y, algunos, aducían preocupados que pertenecía a las huestes de los ‘orates’ Uribistas.

No obstante, todos esos pergaminos y conocimientos en la materia penal y criminal, en ningún momento, son o serán óbice para formarme y tener un concepto personalísimo del doctor Montealegre Lynett, en lo que respecta a su ética y moral. Estoy preparando un ensayo  analítico e investigativo sobre la posición del Fiscal General frente a la Empresa SaludCoop, en todo lo relacionado con el objeto y la causa que ronda esta contratación de servicios profesionales, ya que la empresa contratante está señalada como la ‘depredadora’ número uno de la salud de los colombianos.

Apostilla: La historia que develó la Fiscalía sobre el secuestro y asesinato de los once (11) Diputados del Valle por cuenta de la guerrilla de las Farc, y que originó medida de aseguramiento para el ùnico sobreviviente de ese cruento episodio, tiene un tinte de ‘cuento chino’ bastante difícil para ser una realidad y que pueda caber en una mente desprevenida. Esta sería la ‘Fábula del perfecto idiota’.

Manizales, Mayo 19 de 2012.