17 de junio de 2024

El sueño de competir con China

10 de mayo de 2012

Dentro del desenvolvimiento de las economías globalizadas la integración con mercados complementarios y exigentes se han convertido en el común denominador y Colombia no ha sido ajeno a ese interés de acercarse a los países del sudeste asiático.

La visita del Presidente Juan Manuel Santos a China, y el anuncio de un eventual acuerdo comercial con este gigante de la economía mundial, no deja de inquietar a los colombianos, por el temor y la incertidumbre de enfrentar el desafío que implica entrar a competir con un país cuya economía, hoy por hoy, no respeta aranceles ni salvaguardas.

Muchos son los que se han trasnochado desarrollando estrategias de consumo para aprovechar el millonario mercado de compradores, basta sólo recordar las palabras de un ex ministro que tiempo atrás afirmó que con el sólo hecho de que un chino se tome una taza de café suave colombiano estaríamos más que satisfechos con un intercambio comercial.

Sin embargo el panorama no es tan color de rosa y se presenta más bien sombrío para otros sectores de nuestra economía, como en el caso de nuestra industria de manufacturas livianas y las empresas de servicios de alto valor en campos como el de las telecomunicaciones y la infraestructura, que han tenido que enfrentar la competencia de empresas Chinas con presencia local respaldadas por gran experiencia en diferentes lugares del mundo.

En sólo 10 años el intercambio comercial con este dragón asiático, ha sido cada vez más deficitario para Colombia, en 1990 nuestra balanza comercial era de tan solo 100 millones de dólares, El año pasado llego esta diferencia a más de 5 mil millones de dólares, con un promedio de aranceles de un 18%.

Las estrategias para avanzar en el comercio internacional son muy distintas, y han beneficiado más a China que a Colombia a lo largo de estos años si tomamos capítulo por capítulo del arancel. Pues, mientras en Colombia vivimos con un peso caro, revaluado que no alcanza a los $1.800 por dólar, el yuan la moneda de China es barato y artificialmente devaluado, lo que sumado con una mano de obra comparativamente más barata y una infraestructura privilegiada, los vuelven unos rivales comerciales difíciles de vencer.

Pero estos no son los únicos atributos que generan una ventaja competitiva dentro del comercio mundial de esta economía ejemplar, basta con señalar que cinco universidades Chinas, de las cuales cuatro de ellas públicas, se encuentran dentro del TOP de las cien mejores universidades del mundo, compitiendo por encima de universidades europeas y norteamericanas. De acuerdo a las pruebas PISA que miden el nivel de los estudiantes antes de su ingreso a la universidad, el mejor promedio lo ocupa China, con (556 puntos) siendo matemáticas el área de conocimiento con más alto porcentaje de acierto por encima de Estados Unidos, Japón y Europa, mientras Colombia presenta dentro del ranking un desempeño bajo (436) siendo la matemática su resultado más discreto.

Así las cosas, a los Colombianos se nos está pasando la vida deseando Jugar al futbol como Brasil, ser tan Industrializados como Corea, tener tanto comercio como China y ser tan educados como Finlandia, pero nos quedamos solo en deseos.

Alexandra Moreno Piraquive
Senadora de la República