26 de julio de 2021
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Evelio Giraldo Ospina

Del UPAC a la casa gratis

24 de mayo de 2012

Grandioso anuncio que de inmediato inicio el revolcón más grande en la política de vivienda que hasta ahora haya impulsado cualquier Gobierno y que sin lugar a dudas abrió un camino de esperanza a miles de colombianos que aún no disfrutan de casa propia.

Y es que la política de vivienda en el país ha tenido a lo largo de su historia innumerables intentos por tratar de solucionar el déficit cuantitativo que aún hoy, sigue siendo uno de los principales retos que afronta cualquier administración gubernamental.

Desde la creación del Banco Central Hipotecario en 1932, ha sido el crédito hipotecario la principal herramienta que impulsa la adquisición de vivienda, siempre buscando la manera en que la población de menores recursos logre acceder, a pesar sus limitaciones ante el sistema financiero.

La creación del instituto de crédito territorial en 1937 busca remediar dicho problema teniendo como objetivo favorecer a los más pobres en el acceso de vivienda, más sin embrago en 1991 y dentro del proceso de liquidación del instituto de crédito territorial, se crea el Instituto Nacional de Vivienda de interés social y reforma urbana (INURBE) que en 2003 entra en proceso de liquidación dando inicio a FONVIVIENDA.

En los setenta las Corporaciones de Ahorro y Vivienda (CAV) dan inicio al sistema UPAC (Unidad de Poder Adquisitivo Constante) como uno de los programas más exitosos de adquisición de vivienda, pero que debido a las fluctuaciones de los intereses en el sistema financiero, las cuotas mensuales del pago de crédito fueron imposibles de asumir por parte de miles de colombianos que tuvieron que entregar sus inmuebles terminando así con un seño frustrado.

Mediante Ley 546 de 1999 fue creada la Unidad de Valor Constante (UVR) como reemplazo del sistema UPAC y que establece un tope para el aumento de las fluctuaciones en el pago de la cuota del crédito, evitando de esta manera lo sucedido con el sistema UPAC.

En el imaginario de los colombianos aún queda como una secuela del pasado el sistema UPAC que en su fase inicial logro dar solución a la necesidad de vivienda pero que más adelante se convirtió en un proceso inmanejable por los colombianos y el Gobierno.

En 2009 bajo la administración del presidente Álvaro Uribe, se implementó el programa de subsidio a la tasa de interés de créditos hipotecarios para vivienda nueva. Que según estadísticas alcanzo un monto de $950.000 millones destinados a este propósito.

En fin desde los años 40 hasta hoy la política de vivienda en Colombia ha tenido una constante evolución que corresponde desde luego a la demanda de vivienda y que a su vez evidencia el momento de la economía nacional, toda vez que la construcción ha sido desde años atrás uno de los principales factores para su dinamización.

El proyecto de Ley sobre vivienda que se debate en el Congreso otorga así un hecho sin precedentes, la gratuidad en la entrega de vivienda jamás había sido la opción para ningún Gobierno y menos aún en la cantidad que el presidente Santos prometió y estableció como meta para «los más pobres de los pobres».

Según el Departamento Nacional de Planeación a 2010 Colombia tiene 16.4 millones de personas en condición de pobreza lo equivalente al 37.2% de la población y 5.4 millones en pobreza extrema lo que equivale al 12.3% de la población total nacional. En un total general estamos hablando de 21 millones de personas en condición de pobreza las cuales clasificarían como beneficiarios del programa de vivienda del Presidente Santos.

Desde luego acompaño la excelente iniciativa propuesta por el Gobierno, pero de igual manera expreso mi opinión al respecto, dejando claro que esta nueva política será un gran elemento de promoción para superar el déficit cuantitativo que hoy tiene el país en materia de acceso de vivienda pero que no será la solución total a dicho problema, al menos en el corto plazo.

En Colombia anualmente se crean 285.000 nuevos hogares, y esto sigue aumentando la demanda de vivienda en todo el país, sin contar, por ejemplo el aumento que también proporcionan hechos como la ola invernal y el desplazamiento forzado.

Es por esta razón que la Ley presentada por el Gobierno y que desde el Congreso se enriquece, contempla el otorgamiento de nuevas herramientas de acceso a la vivienda, impulsadas por el Gobierno Nacional como el leasing habitacional, el arriendo con opción de compra y otros mecanismos, que permitirán acceder a vivienda propia mediante el sistema financiero o por medio de las instituciones del Estado, a todos aquellos colombianos, que por años han pagado un arriendo sin tener la oportunidad de la propiedad del inmueble.

Estoy firmemente convencida que el transfondo de cualquier política de vivienda en todo sistema democrático deberá ser el de llevar a sus ciudadanos de la pobreza a la prosperidad y de la condición de arrendatarios a propietarios, este hecho generará un verdadero sentido de riqueza en todo el país y proporcionará la salida de millones de Colombianos de su condición desfavorable.

En este sentido es necesario que desde ahora se establezca absoluta claridad en cuanto a la nueva política de Vivienda que entrará en vigencia en nuestro país, ya que esta no puede convertirse en la oportunidad para crear nuevos focos de corrupción y mal manejo de los recursos públicos, sino al contrario deberá convertirse en una herramienta a favor de todos los colombianos especialmente aquellos que no cuentan con vivienda propia y que se encuentran en condición de pobreza.

Es cuestión de entender el verdadero sentido de la Ley y permitirse comprender que para los pobres más pobres existirá la gratuidad total, durante la primera fase de entrega, tal como lo anuncio el Presidente Juan Manuel Santos, pero que también para los colombianos con un poco más de capacidad económica se les otorgarán herramientas favorables para que accedan a vivienda propia.

Es evidente que los problemas y las dificultades del tema de vivienda en Colombia son más grandes de lo que se pretende abordar mediante esta Ley y es por esto que este es el primer paso de muchos que como nación debemos seguir dando para solucionarlos en su totalidad.

Claudia Wilches
Senadora de la República