13 de junio de 2024

Balance de la Cumbre: mucho ruido y pocas nueces

1 de mayo de 2012
1 de mayo de 2012

albeiro valencia llanoSe comentaba del “milagro colombiano” de los últimos años: del Estado fallido, golpeado por el conflicto armado y por el narcotráfico, se había llegado a los éxitos en seguridad, en economía y en diplomacia. Se hablaba del proceso iniciado durante las dos administraciones de Álvaro Uribe que continúa con el actual presidente, y acerca del salto de la guerra a la diplomacia, que llevó a recuperar la presencia de Colombia en distintos escenarios internacionales.

En el ambiente del mejoramiento de las relaciones con los países vecinos, la Canciller y el Presidente buscaron el liderazgo regional y un posicionamiento como bisagra, entre el norte y el sur del continente. Lo anterior a pesar de las profundas dificultades internas: la reactivación del conflicto armado, el surgimiento y auge de las bandas criminales, los obstáculos para aplicar la Ley de Víctimas y la Restitución de las Tierras, los serios problemas de infraestructura y la terrible realidad de inequidad social.

Unas de cal y otras de arena

Desde el 5 de febrero el presidente de Ecuador Rafael Correa, propuso a sus colegas de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) que se marginaran de la Cumbres si Cuba no era invitada. Ante semejante problema el presidente Santos organizó una visita a la Isla, se reunió con Raúl Castro y con Chávez para suavizar las asperezas producidas por el veto de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, quien había planteado que Cuba no hacía parte de la OEA y no tenía cabida en la Cumbre. Y aunque Santos quedó bien con Estados Unidos se le complicó la situación con los vecinos, quienes entendían que no había autonomía frente al poderoso país del norte, a pesar de que esta potencia estaba cada día más aislada.

Pero en medio de las dificultades le llegaron buenas noticias de corte internacional: la revista estadounidense “Time” le dedicó la portada al presidente Santos y un artículo sobre los avances de Colombia en los últimos años. El diario español El País escribió sobre el “milagro colombiano”,  y los periódicos The Washington Post y el Universal de México, lo mismo que la agencia Reuters, publicaron entrevistas con el Presidente. Ante los hechos al gobierno colombiano le correspondía organizar una estupenda Cumbre: 18 mil policías encargados de la seguridad, se “limpió” la ciudad de Cartagena en todo sentido y quedó transformada en una tacita de plata, con fachadas recién pintadas, calles con poco tráfico y sin la “incomodidad” de los vendedores ambulantes y de los gamines.
Al cierre de la Cumbre los presidentes, Obama y Santos, acordaron que el Tratado de Libre Comercio, entre las dos naciones, entraría a regir el 15 de mayo. Luego, el presidente estadounidense anunció que las visas de turistas para ingresar a su país tendrán una duración de 10 años. Pero quedó el sabor amargo ante la falta de consenso en torno a la declaración política final. ¡Y pensar que el presidente Santos creía que este encuentro pasaría a la historia como la cumbre de los resultados!

Estados Unidos y el patio trasero

Hay dos grandes bloques en el continente: América Latina más el Caribe y Estados Unidos y Canadá; por supuesto que la distancia entre los dos es cada día más grande y en la coyuntura de la crisis económica que atraviesan Europa y Estados Unidos, nuestros países están demostrando independencia y capacidad de recuperación.
Después de la Cumbre los analistas se plantearon el siguiente interrogante ¿Quién impidió el consenso, Cuba y Las Malvinas o Estados Unidos y Canadá? Al respecto dijo Evo Morales, presidente de Bolivia, que la cita culminó sin una declaración final por la negativa de Washington y Canadá para que esos asuntos fueran incluidos en los debates; y puntualizó anotando que hubo “una rebelión de América Latina y el Caribe contra Estados Unidos, por su oposición frente al reclamo generalizado de integrar a Cuba a estos foros hemisféricos y a la exigencia de soberanía de Argentina sobre las islas Malvinas”.

Ante el veto de Estados Unidos a Cuba se produjo la ausencia de los presidentes Rafael Correa, de Ecuador, y Daniel Ortega, de Nicaragua; este último afirmó que “Cuba no está aislada sino el imperio”. Para rematar el asunto Cristina Kirchner y Evo Morales abandonaron el encuentro en forma precipitada, molestos porque no alcanzaron los objetivos mencionados.

Es necesario anotar que la VI Cumbre concluyó como se había presupuestado. Sin mayores logros y sin superar la evidente división entre Estados Unidos y los países al sur del Río Grande. Sobre el tema las naciones del Alba ya anunciaron que se ausentarían de la próxima cita si Cuba no asiste. Mientras tanto se intentará la consolidación de alternativas integracionistas, sin el tutelaje de Estados Unidos, como el Alba, la Unión de Naciones Suramericanos (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

Algunos lunares

Se dice que la alcaldía de Cartagena se preparó para la Cumbre maquillando la ciudad: el alcalde barrió la mugre y la metió por debajo de la alfombra. En lugar de un plan de atención a indigentes y enfermos mentales, para que no vivan en las calles los enviaron a una residencia “donde fueron bañados y debidamente atendidos”. Además, se restringió la presencia de las trabajadoras sexuales en determinados sitios. De otro lado llovieron las quejas de los comerciantes del sector del centro histórico, porque las fuertes medidas contra la libre circulación produjeron considerables pérdidas económicas, pues ahuyentaron a los compradores. Por supuesto que los más perjudicados fueron los vendedores ambulantes.

Otra nota fea corrió a cargo de la avanzada de agentes secretos para proteger al presidente Obama. Empleados del hotel Caribe narraron que los agentes habían llegado ocho días antes para preparar el esquema de seguridad, pero mientras tanto consumían el licor que el hotel les ofrecía y, con el paso de los días, “salían a comprar cerveza americana y licores extranjeros”. Al mismo tiempo buscaron contactos para que trabajadoras sexuales, conocidas como prepagos, ingresaran a sus habitaciones. Cuando se filtró la información los agentes fueron retirados del hotel y del país; el escándalo fue revelado por algunos medios estadounidenses.

Pero otros hechos bochornosos fueron protagonizados por algunos militares norteamericanos, quienes violaron su toque de queda, informó el Comando Sur de Estados Unidos a la cadena CNN. Como era de esperarse el tema está siendo manejado por congresistas republicanos. Ante notas tan perturbadoras, que producen ruido, exclamó el presidente Obama: “Representamos al pueblo de Estados Unidos y cuando viajamos a otro país espero que observen los más altos estándares”.

Por último, culminada la Cumbre el escándalo sigue haciendo bulla; ahora se habla del turismo sexual en Cartagena y se le arroja agua sucia a la capital turística de Colombia. ¡De todos modos esta es nuestra dura realidad!