23 de junio de 2024

Obispo de Barranquilla critica excursión por flagelantes

7 de abril de 2012
7 de abril de 2012

«El problema con la flagelación y la penitencia es que se convierte en un acto público», clamó monseñor Tamayo en una declaración que publica hoy la edición electrónica del diario El Heraldo de Barranquilla.

Según el jerarca, al convertirse esa acción de los flagelantes en acto público, «se pierde el mérito porque se vuelve una vanidad para que las personas lo vean, pero peor todavía es cuando eso se convierte en un espectáculo carnavalesco de cerveza, de ron y de apuestas». Desde hace décadas son famosos los desfiles de los flagelantes en la localidad de Santo Tomás, en el departamento del Atlántico, del que Barranquilla es capital.

Estos penitentes, que desfilan con un pantalón, descalzos y con la cabeza cubierta, se golpean incesantemente en la espalda con gruesas cuerdas que llevan varios nudos e incluso con bolas duras en las puntas hasta hacerse sangrar.

Monseñor Tamayo recordó que la iglesia no comparte y considera inaceptable que personas se hagan daño en público en frente de familias implorando el perdón en nombre de Dios.
El obispo auxiliar de Barranquilla aludió a los «espectadores» de ese desfile que adquieren «un paquete turístico», para la llamada «excursión santa» a Santo Tomás.

Hay «paquetes» que se ofrecen «de acuerdo al bolsillo del turista», señala el diario de Barranquilla y en ellos se incluye el transporte, ida y regreso, almuerzo, refrigerio y una silla para observar el desfile de los penitentes.