17 de junio de 2024

¿Comenzó la desaceleración?

23 de abril de 2012

Las últimas decisiones de la Junta del Banco de la República han tenido como propósito retirar paulatinamente el estímulo monetario frente a los riesgos de un desborde de la inflación o de la demanda interna.

En particular, la preocupación se ha centrado en el comportamiento del crédito, especialmente el de consumo y el hipotecario, y en el precio de los activos. Adicionalmente, en los últimos meses del año pasado la inflación presentó crecimientos indeseables.

La decisión del Emisor de incrementar progresivamente la tasa de interés pareciera que comienza a impactar la demanda de crédito.

Según el propio Banco de la República, a marzo de 2012 los intermediarios financieros reportaron una disminución en el ritmo de crecimiento de dicha demanda.

De igual manera, la venta de vehículos se frenó. En marzo de este año la venta de carros nuevos cayó 5,5 por ciento, aunque en lo corrido de 2012 se presenta un aumento de 4 por ciento frente a igual período del año pasado.

Por su parte, las encuestas de opinión de Fedesarrollo, que han mostrado ser un buen predictor del comportamiento futuro de la actividad económica, muestran que, a febrero de 2012, el índice de confianza industrial se ubicó por debajo del registrado un año atrás y que también disminuyó con respecto al de enero de este año.

De igual modo, las expectativas de inversión se redujeron. Sin embargo, el índice de confianza comercial y el del consumidor tuvieron ligeros incrementos.

Las encuestas de la ANDI y el DANE acerca del comportamiento, a febrero de 2012, de la producción industrial presentan crecimientos positivos del 5,6 y el 3,2 por ciento respectivamente, pero, en el caso del DANE, estos resultados muestran una reducción, respecto a los registrados un año atrás.

De otra parte, las exportaciones totales del país crecieron 23,3 por ciento durante el primer bimestre, al tiempo que las de manufacturas lo hicieron al 6,8 por ciento. A todas estas, la inversión extranjera continúa entrando vigorosamente al país.

De esta forma, aunque las evidencias no son aún contundentes, la economía registra algunos signos de una ligera desaceleración en su crecimiento, haciendo que ésta comience a marchar a un ritmo menor al que traía.

Precisamente, las diferentes proyecciones de crecimiento para 2012 prevén que la economía colombiana podrá crecer a una tasa inferior a la del año pasado.

Así, los principales analistas del mercado apuntan a una mediana de cinco por ciento. Por su parte, el Banco de la República estima que se ubicará en un rango entre el 4 y el 6 por ciento, en tanto que el FMI pronostica que el crecimiento será de 4,7 por ciento.

De no tomarse las medidas apropiadas en los campos fiscal y cambiario, la baja en la actividad económica, especialmente en los sectores intensivos en trabajo, muy seguramente afectará el ritmo de generación de empleo, el cual viene presentando mejoras permanentes.

Editorial/El Colombiano