19 de junio de 2024

Comunidades Afrodescendientes recibieron títulos colectivos de propiedad de sus tierras

14 de abril de 2012
14 de abril de 2012

El acto, sin precedentes en el proceso de la formalización de la propiedad rural en Colombia, es organizado por el  Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y el Instituto Colombiano para el Desarrollo INCODER, y se realizará en el marco de la Sexta Cumbre de las Américas que se adelanta en Cartagena.

En total se beneficiarán tres mil 106 familias afrodescendientes, propietarias en comunidad de tres mil 392 hectáreas.
El territorio colectivo a titular en San Basilio de Palenque tiene una extensión de 3.353 hectáreas y una población objetivo de 5.307 personas agrupadas en 927 familias.
La población del Consejo Comunitario de La Boquilla, con un territorio colectivo por titular de 39 hectáreas, es de nueve mil 372 habitantes reunidos en dos mil 179 grupos familiares.

El  ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Juan Camilo Restrepo Salazar afirmó que “la entrega de títulos colectivos de propiedad a las comunidades afrodescendientes es un acto de justicia para con la historia y para con la realidad de tenencia de la tierra  que tienen estas comunidades”.

“Es una titulación colectiva que enmienda despojos y formaliza propiedad agraria a estas comunidades para que tengan un mejor vivir y formalicen las condiciones de sus actividades agrícolas y pesqueras”, subrayó el jefe de la cartera agropecuaria.

Contexto general y antecedentes

Consejo Comunitario  Makankamaná (San Basilio de Palenque): Ubicado en el poblado de San Basilio de Palenque en el municipio de Mahates, Departamento de Bolívar.

El Espacio Cultural de San Basilio de Palenque fue declarado en el año 2005 por la UNESCO, como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.  Palenque es un pueblo generado por la trata trasatlántica, llamado así, al traslado en grandes galeones de numerosos habitantes del continente Africano a través del Océano Atlántico; después del secuestro de hombres y mujeres africanos, realizado por los europeos, durante el proceso de Colonización.

Estos hombres y mujeres, fueron desembarcados en el Puerto de Cartagena de Indias, ofrecidos en subastas para trabajos de infraestructura, minería, haciendas en condiciones infrahumanas.

Los africanos y sus descendientes nunca aceptaron la condición de esclavos, ni mucho menos aceptaron el sometimiento; para claridad de hoy sus descendientes nunca fueron esclavos, sino esclavizados.
Valiéndose de un sin número de estrategias, siempre buscaron su libertad, entre las que se encuentra la formación y construcción de una lengua, con elementos de idiomas occidentales como el francés, portugués, inglés y español; alimentadas por idiomas bantúes; de igual manera, el uso del tambor como estrategia comunicativa, los peinados de las mujeres, la religiosidad y solidaridad entre otros.

Por medio de estas estrategias cada vez que los africanos y sus descendientes en grupos, huían de las formas de sometimiento, se movilizaban a las orillas de las costas, pretendiendo regresar al África; al hallar la imposibilidad del retorno, se internaban en las selvas y montañas, formando allí ese espacio que les permitía protección y armar la estrategia que los condujera a la libertad en este nuevo territorio y generar la recuperación de otros hermanos sometidos a la esclavización; a estas dinámicas de poblamiento, subversión y resistencia, occidente lo denomino Palenques.

En estos procesos de huida en el año de 1599, un grupo aproximado de 30 a 36 personas entre hombres y mujeres, liderados por un monarca de un reino africano, de nombre Benkos Biohó, huyen por las orillas del mar hacia el Golfo de Morrosquillo y posteriormente adentrándose al hoy llamado Montes de María, logran formar el Palenque.

Benkos Biohó, el gran cimarrón, el guía que conduce a la libertad, el héroe fundador, para los palenqueros, el rey del arcabuco para la leyenda, Domingo Biohó para las autoridades coloniales, llegó esclavizado a Cartagena de Indias en el último año del siglo XVI.
Organizó palenques, configuró las formas de resis­tencia militar y funda­men­tó las bases y los meca­nismos de la negociación política con la adminis­tración colo­nial. Es usual encontrarlo en los relatos de los abuelos, en los cuentos de los niños, en las can­ciones y sobre todo, en la historia épica y cotidiana contada por los palenqueros.

El reconocimiento de la libertad llegó por fin en 1713 cuando se cele­bra por mediación del obispo de Cartagena Antonio María Casiani, un en­tente cordiale entre el gobernador Francisco Baloco Leigrave y los palenque­ros de un palenque situa­do en las faldas de los Montes de María, acompañado de un perdón general y goce de liberta­des.

Los términos de este reco­no­cimiento son los mismos que los estipulados en las anteriores negociaciones propuestas por los cimarrones a la Corona: Libertad reconocida, Territorio demarcado y Autonomía de gobierno, tres necesidades básicas para delinear un sentimiento de identi­dad y pertenencia.

Es desde entonces, que este pueblo es conocido como San Basilio de Palenque”, con una identidad propia, tradiciones culturales y lengua propia “El Criollo Palenquero”.

Este Pueblo, constituyó para los tiempos y constituye para el hoy, y para los pueblos negros de Colombia y América, un referente sociocultural como símbolo de lucha, resistencia y permanencia de la integridad cultural de los pueblos afrodescendientes en Colombia.

El territorio colectivo a titular tiene una extensión de 3353 Has+9957m2 (tres mil trescientas cincuenta y tres hectáreas más nueve mil novecientas cincuenta y siete metros cuadrados)

La población objeto de la titulación en San Basilio de Palenque es de 5307 personas, comprendidas en 927 familias.

Consejo Comunitario de La Boquilla: Ubicado en la Unidad de Gobierno Rural de la Boquilla en el Distrito de Cartagena. La Boquilla es un poblado afrocolombiano ubicado en la franja norte de la Ciudad de Cartagena, recibe este nombre debido a su posición geográfica, ya que ésta se encuentra sobre un banco de arena que separó del mar la laguna costera llamada Ciénaga de La Virgen y ésta se comunicaba con el Mar Caribe por una serie de canales llamados bocas. De allí el nombre de La Boquilla, por ser la boca más pequeña de las restantes Boca grande y Boca chica.

A la Ciénaga de La Virgen llegaban en un principio a pescar negros esclavos de las casas señoriales de Cartagena, por orden de los esclavizadores para la captura de especímenes que conseguían en la ciénaga de peces grandes como: Mojarras, Robalos, Lebranches.
Posteriormente, personas de poblaciones vecinas como: Santa Rosa, Turbana, Cipacoa, llegaban  a pescar esporádicamente y también pescadores  de Tierra Bomba, para aprovisionarse de pescados intercambiándolo por vitualla.

Eventualmente, se venía en épocas de fuerte brisa y por la tarde se regresaban a sus casas. A comienzos de 1800, los pescadores asentados en los barrios de Getsemaní, San Diego y en los pueblos extra muros como Pekín, Pueblo Nuevo, y Punta de Icacos, lo que es hoy Bocagrande, realizaban sus faenas diarias  en la Ciénaga de La Virgen y en la tarde regresaban.

Para  1883, varias de las personas que venían a pescar, decidieron establecerse en estas tierras,  entre estas familias se citan: La Familia Puerta, compuesta por dos hermanos Generoso Puerta, Feliciano Puerta, otra familia fue la Acosta sus miembros Roque Acosta y Manuel Acosta, los cuales comenzaron a armar primeramente Bohíos (construidos con palos de mangle, que sostenían la techumbre denominados Horcones, el techo estaba construida con palmas amargas que venían de la zona de Mozambique en terrenos de Tierra Baja.

La Boquilla se constituye como un territorio afrocolombiano  porque diferentes actores han construido y transformado el espacio y el paisaje mediante sus conocimientos, prácticas, usos y representaciones.

De esta forma, el territorio de los boquilleros no se circunscribe únicamente a su lugar de residencia, sino que traspasa los límites de éste que ha sido habitado durante varias generaciones por boquilleros, quienes han transformado el paisaje de acuerdo con sus necesidades; han creado estrategias, usado técnicas y herramientas, transmitido sus conocimientos y las experiencias adquiridas sobre el entorno, para saber cómo obtener recursos del mar, la ciénaga y la tierra, que constituyen su sustento. No se puede pensar al pueblo afrocolombiano boquillero sin su territorio ancestral. Por lo tanto, el reconocimiento del territorio a la Comunidad Afrodescendiente de la Boquilla, es un acto de reconocimiento de los derechos de las comunidades afros de Colombia.

El territorio colectivo a titular tiene una extensión de 39 Has + 7028m2 (treinta y nueve hectáreas mas siete mil veinte ocho metros cuadrados). Además incluye el derecho preferencial de uso y acceso a los recursos naturales de la ciénaga de la Virgen y a recursos marinos y pesqueros, las Playas y Playones adyacentes al título colectivo.

De acuerdo al censo realizado en el 2011 y complementado en marzo de 2012 los datos reportados a  continuación son los siguientes: La población Boquillera posee 2179 grupos familiares representado en 9372 habitantes.