17 de agosto de 2022
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Caldas dentro de los 8 departamentos beneficiados con el megaproyecto Autopistas de la Prosperidad

22 de abril de 2012
22 de abril de 2012

Durante el Acuerdo para la Prosperidad número 69, en Apulo, el Jefe de Estado recordó que el pasado martes 17 se reunió en la Casa de Nariño con el Alcalde de Medellín, Aníbal Gaviria; el Gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo y los ministros de Hacienda, Juan Carlos Echeverry; Minas, Mauricio Cárdenas y Transporte, Mauricio Cárdenas, para analizar el proyecto.

Explicó que se trata de una serie de carreteras y autopistas que enlazan las regiones del país que todavía están desconectadas, y que anteriormente se conoció como Autopistas de la Montaña.

“Ahí avanzamos muchísimo. Nos pusimos de acuerdo en que el Gobierno Nacional, un proyecto que inicialmente iba a costar 5 billones de pesos, que va costar 12 o 13 billones, el Gobierno va a financiar 10 billones de pesos en ese proyecto, un proyecto de gran envergadura, tal vez el proyecto más grande que se ha hecho en la historia del país”, declaró el Presidente.

Añadió que el Gobierno solicitó al Consejo de Estado un concepto para “blindar jurídicamente” el proyecto.

Se dio “un paso importantísimo, no solo para Antioquia; para todo el país. Porque las vías proyectadas lo que hacen es conectar el país, el sur con el norte y el oriente con el occidente”, puntualizó.

 

Responsabilidad del nivel central

Por GERMÁN JIMÉNEZ MORALES
El Colombiano

Resulta fácil pensar que la Nación es en extremo generosa con Antioquia, «al darle 10 billones de pesos para las Autopistas de la Prosperidad», toda una fortuna, considerando que el departamento «apenas» pone 1 billón de pesos para la megaobra. Pero no hay tal. Primero, porque las vías proyectadas son responsabilidad del nivel central y cada peso debería proceder de allí, y, segundo, porque estas carreteras dinamizarán el desarrollo de ocho regiones que responden por la suerte del 59,4 por ciento de la economía nacional.

En plata blanca, eso quiere decir que de 425 billones de pesos en bienes y servicios que produce el país en un año, Antioquia, Chocó, Quindío, Caldas, Risaralda, Bogotá, Cundinamarca y Valle del Cauca generan más de 252 billones de pesos. La mayor participación es de la capital de la República, con el 22 por ciento del llamado Producto Interno Bruto (PIB).

Que las Autopistas no son de alcance parroquial, sino nacional e internacional, lo confirman tres factores adicionales: en las 8 regiones que de ellas se benefician, reside el 51 por ciento de los colombianos.

También se concentra el 27 por ciento de las exportaciones, que en divisas norteamericanas significan 15.568 millones de dólares.

Y, un dato aún más sorprendente: de todo el universo de sociedades que tiene el país, el 70 por ciento se encuentra establecido en ese territorio ampliado.

Esta resumida semblanza económica -realizada por la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia a instancias de El Colombiano- ayuda a entender por qué desde la perspectiva de Interconexón Eléctrica S.A. «las Autopistas para la Prosperidad constituyen un importante nodo central de la red troncal nacional que, además de materializar físicamente la conectividad de todo el territorio, generarán una integración social, cultural y económica de las regiones, que permitirá fortalecer la competitividad del país frente al mundo y dinamizar la economía».

La construcción de las vías será una interesante fuente de empleo directo e indirecto, oxigenando con ello las economías regionales en donde se hagan las vías. Pero más decisivo para esas comunidades será la comunicación permanente entre las regiones, «ya que, anota ISA, las obras de ingeniería están diseñadas para evitar al máximo cierres de vías por derrumbes, inundaciones y otros fenómenos naturales». Basta mirar los costos en vidas y patrimonios destruidos que ocasionan las solas emergencias invernales para apreciar el valor de esa apuesta.

Así mismo, la entidad llama desde ahora la atención de los mandatarios locales, porque los cuatro tramos de las Autopistas de la Prosperidad «permitirán que los municipios que se encuentren en su área de influencia puedan utilizar estas vías en sus Planes de Ordenamiento Territorial (POT) como elementos estructurantes y ordenadores del uso del suelo, que faciliten el desarrollo de actividades económicas propias de la vocación de cada localidad».

Y eso está prácticamente a la vista. El propio gobierno del Presidente de la República, Juan Manuel Santos Calderón , quiere que la construcción de los cuatro tramos baje de 15 a seis o siete años.