17 de junio de 2024

Adelante Señora Contralora

19 de abril de 2012

uriel ortizSiempre hemos dicho a través de esta columna, que,  la pureza y transparencia de los Actos Administrativos, dependen de la majestad impoluta de los organismos que los dictan o promueven. La semilla sembrada en terrenos áridos, no tiene por qué producir buenos frutos.

Con la anterior apreciación nos queremos referir a la comisión de Conjueces, nombrada por el Consejo Superior de la Judicatura, con el fin de limitar a la Contraloría General de la República, su acción fiscalizadora contra algunos aforados del Alto Gobierno y las Altas Cortes, que a decir verdad, tienen nombre propio. La conformación de todo este esperpento estuvo única y exclusivamente dirigida a obstruir la acción fiscalizadora de los Organismos de Control del Estado. Pero, lo que más sorprende, es que el Consejo Superior de la Judicatura, no lo pudo hacer directamente, puesto que, la mayoría de los “Honorables Magistrados”, se encuentran investigados, precisamente por la Contraloría General.
Con lo anterior queda claro, que Colombia es el único País del Mundo, donde el diablo madruga a comulgar, de paso se sube al púlpito a predicar el evangelio, dicta cátedras de moral y los cuarenta y cinco millones de Colombianos, como humildes borregos, estamos obligados a acatarlas sin chistar y sin tener derecho a la réplica.      

Es apenas lógico, que, cuando las acciones de los Organismos de Control, llegan con todos sus fierros y pisa callos de los intocables,- delincuentes de cuellos blanco-, incrustados en las altas esferas del Estado, estos, se sienten acorralados y buscan por todos los medios, deshacerse de tan incómodos funcionarios, para continuar dando rienda suelta a sus fechorías, evadir sus responsabilidades en procesos disciplinarios y penales, e impedir que sus bienes,- adquiridos fraudulentamente, – con los dineros públicos-, les sean confiscados y embargados-.    

El mismo episodio vergonzoso, que, hace unos días se presentó con la acuciosa y eficiente Fiscal General de la Nación, doctora Viviana Morales; se quiere repetir ahora con la doctora Sandra Morelli, Contralora General, a quién no le ha temblado la mano para colocar en la picota pública a funcionarios del Alto Gobierno y Magistrados de las Altas Cortes, por apropiarse indebidamente de los Recursos de la Nación, a través procesos irregulares, adjudicándose pensiones fraudulentas, contratos amañados, nóminas paralelas y toda una parafernalia de delitos contra el patrimonio de los Colombianos. Finalmente, de acuerdo a como iban las cosas, tal cual lo ordenaron los atembados “Conjueces”-, nombrados irregularmente por el Consejo Superior de la Judicatura, estos procesos irían a parar a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes, que, en sus casi cien años de existencia, se ha ganado la corona de la ineficiencia y el desprecio de  los Colombianos, por ser una comisión de charlatanes, con ausencia absoluta en la Administración de Justicia y desconocimiento total de las funciones que le corresponden. En su larga existencia, jamás ha proferido un solo fallo. Este esperpento junto con el Consejo Superior de la Judicatura, deben desaparecer con la nueva Reforma a la Justicia.

La valerosa Contralora General de la República, ha de saber, que el País está con ella, le admira su valor civil por llamar las cosas por su nombre. Eso de que algunos aforados del alto gobierno y las altas cortes,- que tienen rabo de paja-, intenten quedar inmunes ante las decisiones que su organismo de control ha tomado para sancionarlos por delitos cometidos en el ejercicio de sus cargos, no deja de ser una usurpación a sus funciones, que, como Máxima Autoridad fiscal del País, está en la obligación de hacer cumplir todas las normas que rigen el buen manejo de los dineros dentro de la Administración Pública.

Es importante que este debate continúe, se dé, de cara a la opinión pública. Considero que no existe ninguna razón para no hacerlo. Cuando la máxima autoridad que rige los destinos de la Nación,- El Presidente de la República-, pisa predios penales por el mal manejo de los dineros públicos, su conducta debe ser juzgada con mayor vehemencia por los Organismos de Control, y la misma opinión pública que lo eligió, tiene derecho a participar activamente a través de los mecanismo de Participación Ciudadana, en esta caso con la figura de la Revocatoria del Mandato.

Felicitaciones Señora Contralora, por el manejo diamantino de tan delicada situación, el País, sabe que Usted, no es funcionaria de revanchas ni retaliaciones. Simplemente cumple con su deber de acuerdo a su leal saber y entender. El País, las presentes y futuras generaciones se lo sabrán agradecer. Que Dios la bendiga.

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