2 de febrero de 2023
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Y ahora, ¿quién podrá defendernos?

20 de marzo de 2012
20 de marzo de 2012

victor zuluagaCuriosamente en días pasados nuestro también Expresidente Francisco Santos, en una columna periodística afirma que la demanda que tumbó a la Fiscal Viviane Morales, no puede interpretarse como un ataque a ella, sino a los procedimientos que se emplearon en su elección. Y, digo “curiosamente”, porque es la misma respuesta que da Mario Iguarán cuando se le hace la misma pregunta. ¡Qué coincidencia!. Daría la impresión que todos los Ex, coinciden en lo mismo. Por ejemplo, creo que José Obdulio y Alvaro Uribe, estarían sintonizados en cuanto a la respuesta, idéntica a la dada por el expresidente Francisco  Santos y por Mario Iguarán.
Pero también es cierto que, dice Mario Iguarán,  cuando un Fiscal toma decisiones que afectan a “peces gordos”, de inmediato se producen, en palabras del mismo Iguarán: “las críticas de los medios..y ataque alevosos de ciertas fuerzas oscuras…”. Obviamente que Mario Iguarán no se compromete y por lo mismo, no aclara, cuáles son esas “fuerzas oscuras”, y permite que los lectores dejen volar su imaginación, para determinar cuáles son las fuerzas agazapadas que presionan a la Fiscalía cuando toca a los “peces gordos”.
Y María Cecilia Orozco pregunta a Iguarán si la acusación formulada desde la Fiscalía al exministro Arias y añadiría yo, al excomisionado de Paz, no tendrían nada que ver con las presión ante las Altas Cortes para que declararan sin piso la elección de Viviane Morales. Ya sabemos que la respuesta de todos quienes han defendido la pulcritud de su ejercicio en el Ministerio en el caso de Arias y de Luis Carlos Restrepo, han salido a negar cualquier actitud revanchista por parte de ellos. Queda entonces, flotando en el ambiente el hecho de que el aprendiz de abogado tuvo una iluminación divina e hizo el milagro a quienes se sentían de alguna manera acorralados por las “injusticias” y “falta de garantías” para los funcionarios estrellas de la administración del presidente Uribe.
Y como la pregunta inicial es “¿quién podrá ayudarnos?”, creo que la clave la tiene precisamente el doctor Iguarán: llegó de Egipto, sobrevivió a la revolución islámica y sigue vivito y coleando. ¿Qué tal que el Presidente Santos le ofrezca al doctor Uribe la embajada en Siria para que éste ayude a las Naciones Unidas y logre que el actual presidente de esa nación, renuncie a su cargo?. Claro que para esa labor necesitaría un trabajo en equipo y entonces podríamos sugerir que  nombre asesores en la misma Embajada a los doctores José Obdulio Gaviria, Fernando Londoño y desde luego a Pachito Santos. Creo que ello podría contribuir al restablecimiento de un clima de confianza en las instituciones judiciales, más que todo allá, desde luego.