4 de febrero de 2023
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Incautar-se, enjambre, haya-halla, lo, oración interrogativa

15 de marzo de 2012
15 de marzo de 2012

osorio efraim

Hasta hace relativamente muy poco tiempo, no sobra repetirlo, el verbo ‘incautarse’ era solamente pronominal, siempre con esta acepción: “Dicho de una autoridad judicial o administrativa: Privar a alguien de alguno de sus bienes como consecuencia de la relación de estos con un delito, falta o infracción administrativa”. Actualmente, gracias al uso (por influencia de sus sinónimos ‘confiscar’ y ‘embargar’) y a la bendición de la  Academia de la Lengua, se emplea también como transitivo. En el muy ‘diplomático’ y dispar encuentro de los ministros de Defensa de Colombia y Venezuela, de acuerdo con el periodista de turno, y según mi fuente, Mario García Isaza, sacerdote vicentino, uno de los acuerdos logrados fue el siguiente: “Seguiremos trabajando para incautar toda acción irregular” (2/2012). Ignoro quién redactó el texto de la promesa, si el venezolano o el nuestro; o si fue improvisado por uno cualquiera de los dos. Lo que sí sé es que en él el verbo ‘incautar’ está tan fuera de lugar como cualquier ansioso delantero en fútbol, puesto que, pronominal o transitivo, su acción sólo se puede realizar en cosas tangibles, es decir, materiales, como dinero, drogas prohibidas, armamento, propiedades de finca raíz, etc. ¿Cómo diablos se incauta alguien de una acción? Es más fácil pintar de amarillo una ráfaga de viento. ¿No les parece? ***
Si estos ‘nuevos amiguísimos’ ministros utilizaron mal el verbo ‘incautar’, no se queda atrás el columnista de El Tiempo, Cristian Valencia, con el sustantivo ‘enjambre’. Leámoslo: “Si un funcionario público, aliado con empresarios, se roba descaradamente un enjambre de millones, digamos que 160.000…” (“Corrupción, cerebro y sentimientos”, 28/2/2012). Por su origen, el sustantivo ‘enjambre’ tiene implícita la noción de movimiento, puesto que procede del latino exāmen (“enjambre de abejas, multitud, gran número de seres -personas o animales-”), compuesto del prefijo ‘ex’ y del sustantivo ‘agmen’ (“marcha, movimiento, curso, camino”). Según esto, sólo se puede hablar de ‘enjambre’ para referirse a seres animados, como las abejas, a las que se les aplica cuando “con su maestra, salen juntas de una colmena para formar otra colonia”. O a las mismas, cuando salen por miles detrás de quienes perturban su tranquilidad y violan su panal. ¡Qué bueno sería, señor Valencia, ser perseguido así por un ‘enjambre’ de billetes, siquiera de cincuenta mil cada uno! ***
Hubo dos personajes de apellido Vigil, Constancio C., escritor uruguayo (nacido en 1876), fundador de muchas publicaciones periódicas, entre ellas la recordada revista infantil Billiken; y José María (1829-1909), humanista y poeta mexicano. A cualquiera de los dos se le puede atribuir “La Frase” de LA PATRIA del 28 de febrero (2012), que, textualmente, dice: “Si hayas un camino sin obstáculos, quizás no te lleve a ninguna parte (Vigil)”. Por supuesto que pudo ser otro este tal Vigil. No lo sé. De lo que sí estoy cierto es de que, cualquiera que hubiese sido el autor de esa sentencia, no habría confundido las inflexiones de los verbos ‘haber’ (‘haya’) y ‘hallar’ (‘halla’, ‘encuentra’), esta última la correcta, pues con ella sí tiene sentido “La Frase”. Coincidencialmente, al día siguiente, ésta, “La Frase”, fue una traducción de un apotegma de Franklin, Benjamín Franklin, que quedó impresa de este modo: “El mejor médico es aquel que está convencido de lo inútil que son las drogas”. El artículo neutro ‘lo’ hace difícil el análisis de la concordancia en esta clase de oración, puesto que, según las normas gramaticales, el adjetivo (‘inútil’) debe concordar en género y número con su sustantivo (‘drogas’), así: “…de lo inútiles que son las drogas”, lo que, según mi criterio, es la única construcción correcta, como cuando afirmamos que “estamos convencidos de lo hermosas que son las mujeres”, pues suena mal decir “…de lo hermoso que son las mujeres”, frase en la que concuerdan el adjetivo y el artículo neutro, lo que, para mí, es un contrasentido. Este disparate se hace más evidente en singular: “¡No imaginas lo hermoso que es María!”. Ahora bien, si en lugar del relativo ‘que’ se emplea la preposición ‘de’, la concordancia lógica es del neutro ‘lo’ con el adjetivo, por ejemplo, “lo más hermoso de las mujeres es su feminidad”. Entonces, en la muestra glosada, repito, el adjetivo tiene que concordar en plural (‘inútiles’) con el sustantivo ‘drogas’. ***
Cómo hacer mal una pregunta: “¿Cuando hay paz laboral, la seguridad aeronáutica está comprometida? (LA PATRIA, Jorge Raad Aljure, 29/2/2012). Cómo formularla bien: “Cuando hay paz laboral, ¿está comprometida la seguridad aeronáutica?”. ¡Qué diferencia!