7 de febrero de 2023
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Ex cátedra, manejar, mancar, mas-más

31 de marzo de 2012
31 de marzo de 2012

osorio efraim

El padre Alfonso Llano Escobar tiene un libro muy peculiar de etimologías. Fue la impresión que me dejó la lectura de la siguiente afirmación: “Respeto es palabra española que viene del verbo latino ‘re-spicere’, que significa mirar dos veces, mirar de nuevo…” (El Tiempo, 11/3/2012). Sí, padre, viene de este verbo, pero a través del sustantivo ‘respectus’ (“acción de mirar hacia atrás, mirada hacia atrás; consideración, respeto, atención”). Así, para Tito Livio, “sine respectu” quería decir “sin mirar hacia atrás”; y, para Plauto, “respectu terrere”, “temblar a su vista”. Y el verbo ‘respícere’ significa “Mirar atrás, volver-se a mirar, mirar atrás, mirar detrás de sí, mirar a lo lejos; corresponder; tener consideración; mirar con piedad, considerar”. Por ejemplo, el ya citado Plauto, en una de sus caminadas por la ‘Veintitrés’ de la antigua Roma, le suplicaba a alguien, quizás a su novia dolida: “Réspice ad me” (“mírame, vuelve la cabeza hacia mí”); y Cicerón les aconsejaba a sus colegas del Senado “respícere ad óppidum” (“volverse a mirar la ciudad”). Muchos son los ejemplos, muchos, que se podrían proponer, ya con el sustantivo ya con el verbo, pero ni uno solo de éstos con la acepción de “mirar dos veces”, para expresar lo cual habría que decir “bis spécere, o spícere”. O “bis respícere”, si lo que quiere decir es “mirar dos veces hacia atrás”. Y para decir “mirar de nuevo”, habría que emplear el adverbio ‘nóviter’ (‘recientemente, de nuevo’), o acudir al giro ‘áltera vice’ (‘otra vez’, en ablativo), que suena a latín macarrónico. Que el padre Llano cambie de fuente, o que no confíe en la memoria, facultad traicionera si las hay. ***
“El empleo riguroso de cada una de las partes de la oración, de acuerdo con el contexto y con las ideas que el escritor pretende exponer, es el secreto de una buena redacción”. Así escribí en apuntaciones anteriores, y hoy me valgo de las mismas palabras para glosar dos, usadas sin el rigor necesario por el señor Luis Prieto Ocampo en estas oraciones: “La construcción de vías nacionales, departamentales o municipales es obligación primigenia de las autoridades correspondientes”; “El señor Aristizábal, si superara las acusaciones que lo tienen absorto en los estrados judiciales…” (LA PATRIA, 9/3/2012). En éstas, los adjetivos ‘primigenio-a’ y’ absorto-a’ están empleados inapropiadamente. El primero, cuyos sinónimos son ´primitivo’ y ‘originario’, debió ser reemplazado por ‘primordial, principal, fundamental, básico’, etc.; y en lugar del segundo, ‘absorto’ (‘ensimismado, alelado, abstraído, enfrascado, meditabundo’, etc.), debió echar mano, si entendí su idea, de ‘enredado, embrollado, embarullado, complicado, enfrentado’ y no sé cuántos sinónimos más. No obstante, hay que tener en cuenta que no todos los sinónimos se pueden emplear indistintamente: hay que hacer uso del que mejor se acomode a lo que se quiere manifestar, vale decir, escoger la palabra adecuada, como dije al principio. ***
El verbo ‘endilgar’, señor Penagos, con el significado de “endosar a alguien algo desagradable o impertinente”, es transitivo, razón por la cual no rige preposición alguna para su complemento directo. De esta manera redactó Hernán Penagos G.: “…parece más una excusa para endilgar en cabeza del Estado, la carga por unos hechos cuya única responsabilidad recae en la organización guerrillera”.  La oración correcta podría ser ésta: “…parece más una excusa para endilgarle al Estado (complemento indirecto) la carga (complemento directo) por unos hechos…”. Podría ser, escribí, porque se puede también invertir el orden de los complementos, colocando primero el directo. Otro lunar de este artículo, enjundioso sin lugar a dudas, es la puntuación, por ejemplo, la de esta frase: “…lo que sin duda, es no solo, prematuro, sino arriesgado e ingenuo” (La Patria, 12/3/2012), que, redactada castizamente, queda así: “…lo que sin duda es, no solo prematuro, sino arriesgado e ingenuo”. Lectura, análisis gramatical y borrador, mucho borrador, son el metro, serrucho y martillo de los buenos artesanos de la palabra escrita. ***
Titular del periódico de Caldas: “Recordaron a las víctimas y protestaron por sus derechos” (7/3/2012). Un lector acucioso, amante del buen decir y escribir, desaprueba la segunda oración, y dice que debe sustituirse por “reclamaron por sus derechos”, porque éstos “se solicitan, se exigen, se reclaman”. Analizada juiciosamente la frase de LA PATRIA, se puede concluir que es castiza, por las siguientes razones: ´Protestar’, en ella, tiene el significado de “expresar impetuosamente una queja o disconformidad”; y la preposición ‘por’, que tiene tantos significados cuantos políticos corrompidos, este mundo, reemplaza la latina ‘pro’, “a favor de” o “en favor de”. En el titular de nuestro periódico se subentiende el sustantivo correspondiente (reconocimiento, atención, cumplimiento, acatamiento; violación, incumplimiento, desatención, etc.), el más adecuado según la protesta. Cabe también “protestar contra…”. Ahora bien, en la frase del lector, como el verbo ‘reclamar’ es transitivo, sobra la preposición ‘por’, así, “reclamaron sus derechos” o, mejor, “el cumplimiento o acatamiento de sus derechos”. ***

Hecho: La VEINTITRÉS, poco a poco pero inexorablemente, se está convirtiendo en la cocina de los manizaleños y de sus invitados.