4 de diciembre de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

La Justicia al desnudo

2 de febrero de 2012

uriel ortizLos ciudadanos de bien esperamos ansiosos que esta investigación arroje resultados en el menor tiempo posible, puesto que nos encontramos al borde del abismo, por culpa de unos cuantos magistrados y Jueces deshonestos, incrustados en las Altas Cortes, Tribunales Superiores y demás organismos encargados de administrar Justicia, “honesta, pronta y cumplida” tal cual lo ordena la Constitución Política.
¿Dónde queda la majestad de la Justicia con semejante escándalo?  ¿Los honorables magistrados que dicen ser honestos, porqué no denunciaron a tiempo las artimañas de sus colegas y compañeros? Es hasta vergonzoso tener que decirlo, pero, en el Palacio de las Leyes, también se peca por acción y por omisión. Está muy bien que ocurra en otras instancias, pero no en las máximas jerarquías de su administración, que deben dar ejemplo de pulcritud y mayor conocimiento sobre las Normas que regulan nuestro Estado de Derecho.
No es exagerado decir que la Justicia en nuestro País, se encuentra más que al garete, al desnudo, porque tiene que acudir a la hoja de parra para cubrir sus intimidades, de carruseles, chanchullos, peculados y negociados, que tiene  con los pelos de punta a más de un compatriota trabajador y honesto, que madruga todos los días a hacer Patria, con el desarrollo de sus actividades empresariales y laborales. Es algo tan vergonzoso jamás visto en la historia jurídica de nuestro País, que bien vale la pena se investigue hasta sus últimas consecuencias, sin dejar que se  desvíe  como  pretende hacerlo la tan cuestionada Comisión de Acusación del Congreso de la República. Donde esto  ocurra nada pasa y todo regresará a los anaqueles polvorientos de la corrupción, perdiéndose la oportunidad de depurarla de las artimañas y argucias de sus propios Administradores.
Lo que se rumoraba desde hace algunos años, resultó ser cierto. El carrusel de pensiones en las Altas Cortes, es algo tan escandaloso que varios magistrados auxiliares con solo dos meses en sus cargos lograron pensiones de quince o más millones de pesos, pero, vayamos mas allá de las pensiones y miremos lo que le ha costado al contribuyente los 172 viajes al exterior de los “honorables magistrados” en los últimos dos años, se habla de trece mil millones de pesos, ¿Cuántos de estos viajes necesarios? ¿Cuántos se realizaron por el simple placer de ser magistrados, acompañados muchas veces de sus “adorables queridas”?
¿Si esta es la cúspide cómo estarán sus cimientos? Hablamos de los Tribunales Superiores, Juzgados del Circuito y todas las demás estructuras de orden jurídico que administran justicia “en nombre la República de Colombia y por Autoridad de la Ley” en todo el Territorio Nacional. Desde luego hay que hacer la salvedad, para anotar, que  hay administradores de Justicia, honestos y probos, fieles al complimiento de sus deberes constitucionales y morales.
Ahora sí, el País empezará a entender el porqué las Altas Cortes,- Corte Suprema de Justicia y Consejo de Estado-, se retiraron en el mes de diciembre pasado del debate del Acto Legislativo de Reforma a la Justicia. Todo indica que el Congreso y el Gobierno, son conscientes, que disfrutan de una serie de prebendas, unas injustas y otras innecesarias, que es preciso revisar. Por eso en el mes marzo cuando se reinicien las sesiones ordinarias y se aborde de nuevo el tema, con todo lo que se ha  descubierto en los últimos meses, vale la pena que se amplíe el debate, en lo que sea posible se convoque a una audiencia pública con el fin de escuchar a los expertos en materia de reforma. Considero que las universidades y demás centros de formación académica no deben estar ausentes de tema tan fundamental para el presente y futuro del País.
Nuestra Justicia se encuentra maltrecha y mal herida, hay que meterla a cuidados intensivos para procurar extirparle los tumores de corrupción que padece, antes que sea demasiado tarde y se vuelvan cancerosos. Caso contrario vendrán tiempos difíciles para el País. La delincuencia organizada especialmente de cuello blanco incrustadas en las altas esferas del Estado, se fortalecerán, todos los grupos al margen de la Ley continuarán delinquiendo, puesto  que, en las condiciones en que nos encontramos no hay autoridad moral para administrarla con dignidad y probidad, pronta y cumplida.

[email protected]