31 de enero de 2023
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Gobierno solicitó, por caso de falsas víctimas, revisar condena de Mapiripán

28 de febrero de 2012
28 de febrero de 2012

El Gobierno colombiano sustentó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y dentro del plazo otorgado para ello, la solicitud de revisión frente a algunos aspectos de la sentencia dictada por la Corte el 15 de septiembre de 2005 en el caso de la «Masacre de Mapiripán» Vs. Colombia.

La solicitud –que el Estado había elevado durante la audiencia privada del pasado 23 de noviembre y que fue concedida por la Corte en el marco de su facultad de “supervisión del cumplimiento” de sus decisiones–, se hizo una vez el Gobierno tuvo conocimiento de que, durante el proceso de Mapiripán, habían fungido como víctimas ante la Corte personas que no tenían la condición de tales.

El documento, en cuya elaboración participaron la Fiscalía General de la Nación, la Cancillería y el Ministerio de Justicia y del Derecho, presenta los avances del Gobierno en el pago de indemnizaciones y en la identificación de las víctimas y de sus familiares; y pone en manos de la Corte un sólido acervo probatorio para sustentar las razones que dan lugar a la configuración de una de las causales excepcionales de revisión estipuladas en el fallo Genie Lacayo v. Nicaragua.

El Gobierno aseguró que aunque no desconoce «la muy lamentable ocurrencia de la Masacre de Mapiripán ni la responsabilidad de Colombia en la misma, el Estado solicitó que, como consecuencia de la revisión de la sentencia, se revoquen algunas declaraciones y condenas decretadas por la Corte»

En 1997 ocurrió una masacre cometida por paramilitares que se desplazaron hacia Mapiripán, Meta, y donde muchas personas perdieron la vida por causa de ese accionar. Ocho años después, las víctimas de este atentado encontraron justicia a manos de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que condenó al Estado colombiano, recaudando una serie de pruebas aportadas, entre otras, por el mismo Estado y también por los representantes de las víctimas.

Cuatro años después de esta sentencia, se ha conocido que no todo lo que en ella se dice es verdad. Por lo menos no en relación con muchas de las víctimas presentadas, puesto que, de la mano de la Fiscalía, se ha conocido que algunas no tenían relación con la masacre. Es decir, eran víctimas falsas.