6 de diciembre de 2021
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«La voluntad del gobierno está en que Aerocafé se pueda sacar adelante», dijo mintransporte

13 de enero de 2012
13 de enero de 2012

Cardona le respondió al ex ministro y ex alcalde de Bogotá Luis Prieto Ocampo, quien en una ácida columna publicada en el diario local "La Patria" titulada "Gran desengaño",  dijo que en otras latitudes nacionales "jamás han cometido el pecado mortal de exhibir sus liebres a los cuatro vientos, menos en Manizales", refiriéndose al ministro Cardona.

"Yo no fuí el autor de Aerocafé", expresó Cardona al responder los cuestionamientos de Prieto Ocampo, quien escribió que "la frágil memoria del Señor Ministro, olvida que fue protagonista fervoroso de éste proyecto cuando temerariamente pregunta, según declaraciones a La Patria que "¿Cómo metieron a Manizales y a Caldas en semejante obra?".

Cardona dijo que Aerocafé "se fue desarrollando a pedacitos" y que "por eso estamos como estamos".  

"Hasta que no nos digan si lo que está hecho, está bien hecho, y si lo que va a hacer, será duradero, el gobierno nacional no invertirá recursos en ese proyecto", expresó.

La columna de Prieto en "La Patria":

Gran desengaño

Se ha dicho en ésta columna que todas las regiones de Colombia ansían, algún día, un Ministro de Obras Públicas oriundo de sus entrañas.

Solo así ha sido posible darles un empujón a sus anhelos. Anhelos de toda una vida, cuya realización diferida al infinito, ha postergado su desarrollo a los linderos de la vida eterna. Esos ministros han impulsado las iniciativas y programas de los suyos, haciéndolos viables y estimulándolos con manifestaciones y calificativos propios de un Mesías redentor.

Antioquia, por ejemplo, a lo largo de su gran desarrollo, nunca ha tenido un proyecto "elefante blanco". Ni siquiera en el más pequeño tramo de su estupendo programa de realizaciones. Cualquier liebre que le haya saltado en el camino, algo muy propio en las obras públicas, ha sido absorbida por la potente personalidad de su raza.

Jamás han cometido el pecado mortal de exhibir sus liebres a los cuatro vientos. Quien califique de "elefante blanco" así sea un gramo de su tierra, se tiene que atener a sus temidas consecuencias. Para los antioqueños lo primero en su vida, es la tierra donde nacieron. Así lo han entendido desde sus presidentes y ministros, hasta el más humilde de sus gentes. Todos han obrado en consecuencia. Lo mismo sucede con los dirigentes de la Costa Atlántica, que con el mismo empeño, han logrado el empuje de Barranquilla y las maravillas de Cartagena. Y también en el resto del país, menos, quien lo creyera, en Manizales.

Manizales, es una ciudad que vive en la desgracia. Construida en una colina alindada por precipicios, sus fundadores no pudieron avizorar que lo que estaban edificando, años después, sufriría las consecuencias de su suelo endeble y laderas deslizables. Peor aún, que el sitio escogido colocaría a la ciudad en ciernes, en el más profundo aislamiento, completamente incomunicada con el resto del país gracias a sus imposibles vías de comunicación.

Con todo y eso Manizales, ha tenido momentos sobresalientes. La fuerza de su raza la ha colocado en ocasiones, entre las cinco ciudades más importantes del país.

Este título se ha perdido. Su aislamiento geográfico no le ha permitido seguir el paso de ciudades, otrora de su tamaño. Sus vías de comunicación, prácticamente inexistentes, la han condenado al atraso humillante. La vía a Bogotá, no es más que el camino indígena que sirvió de base para construir lo que se llamó irónicamente una carretera. Labrada en las paredes verticales de una codillera de frágil contextura, sus deslizamientos son permanentes. Su reemplazo no se vislumbra. Las otras vías, están lejos de calificar como tales.

Ese creciente encerramiento conventual, solo es superable con un transporte aéreo. La mente genial del ingeniero Gustavo Robledo, encontró estudiando mapas, coordenadas y abscisas, la posibilidad de un gran aeropuerto en los riscos andinos, donde se posa la población de Palestina. Después de consultas con ingenieros y expertos aeronáuticos, encontrado viable, se entregó al juicio de la opinión pública que lo recibió con regocijo y esperanza.

A los 30 años, con financiamientos del departamento de Caldas y de Manizales, el aeropuerto inició su construcción, bajo la responsabilidad del Comité de Cafeteros de Caldas. Propuesta del entonces alcalde de Manizales, hoy Ministro de Obras Públicas, en la casa de campo del suscrito. La frágil memoria del Señor Ministro, olvida que fue protagonista fervoroso de éste proyecto cuando temerariamente pregunta, según declaraciones a La Patria que "¿Cómo metieron a Manizales y a Caldas en semejante obra?".

El Ministro viene impulsando el mote de "elefante blanco" al Aeropuerto del Café torpedeando su financiación final, cuando acoge con risas, las burlas con que los periodistas de La W le preguntan por el "elefante blanco", que le endosaron sus coterráneos. Juega con ellos este calificativo a mandíbula batiente, en vez de pedir respeto por su ciudad y por la dignidad con la cual está batallando por un proyecto vital para su subsistencia.

El aeropuerto de Palestina puede fracasar con declaraciones inaceptables del Ministro, como las de La Patria el 3 de enero, y con la cercanía que dice tener con el Presidente.

Este reportaje del Ministro a La Patria, puede ser el puntillazo final de su financiamiento por parte del Gobierno Nacional. Ojalá que el Presidente no abandone el apoyo manifiesto a ésta obra vital, después del vuelo sobre el proyecto en construcción, en compañía del Ministro.

Las alternativas son difíciles y requerirán esfuerzos muy grandes. Entre ellos, consentimientos no fáciles de lograr por parte de los actuales aportantes de los recursos invertidos.

Lo único cierto es que Manizales necesita éste aeropuerto. Lo contrario es decretar su descenso en caída libre.