30 de noviembre de 2021
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No hay mal que dure cien años…

17 de enero de 2012
17 de enero de 2012


victor zuluaga

Desde luego que cuando toma posesión un nuevo alcalde o un gobernador, es apenas lógico que nombre a sus colaboradores inmediatos, teniendo en cuenta a los jefes políticos que hicieron parte de su campaña y esto no tiene nada de raro, siempre y cuando no pierda la capacidad dicho alcalde o gobernador, de exigir ciertos requisitos a los candidatos que le llegan de los directorios políticos.

Pero tal como se practica en la actualidad, lo que vemos es sencillamente unos gobernantes con las manos literalmente amarradas en la medida que las distintas dependencias se encuentran “parceladas” entre algunos políticos con el fin de que en el Concejo o la Asamblea se pueda disponer de cierta gobernabilidad. Léase, viabilidad para los proyectos que presenta el mandatario de turno. Así por ejemplo se habla de que la señora concejala Judith Giraldo es la “dueña” de la Secretaría de Salud Municipal, de la misma manera que Aguas y Aguas tiene al doctor Merheg como verdadero poder detrás de la señora gerente. Y así sucesivamente, todas esas dependencias se convierten en verdaderos fortines con funcionarios inamovibles si determinado jefe político no acepta su cambio.

Por todo lo anterior, me ha llamado poderosamente la atención el hecho de que el nuevo alcalde, cumpliendo su promesa de poner orden en la casa y rectificando algunas medidas absurdas que operaban en el caso de Aguas y Aguas, haya decidido poner un límite racional al gasto que ordena la señora Gerente. Porque en el período pasado no valieron las denuncias hechas por algunos columnistas de este periódico, ni las quejas de la Cámara de Comercio, ni las recomendaciones de Risaralda Ética, ni por último, la indignación de la Sociedad de Ingenieros Civiles. En todo desafiante respondía la señora Gerente que todo se ajustaba a la ley, como en efecto sucedía, así no tuviera carta de presentación el que no se abriera una licitación pública para escoger de una manera transparente a los contratistas de dicha dependencia.
El mensaje del señor alcalde lo recibimos con beneplácito y ojalá que esa medida se tome en otras dependencias en las cuales ha venido ocurriendo el mismo fenómeno.

Bien difícil que los sectores políticos cuyas propuestas no tuvieron el respaldo mayoritario, asuman el papel que les corresponde en democracia, como es la de la oposición, pero por algo hay que comenzar, o para mejor decir “algo es algo”.