27 de noviembre de 2021
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Orlando Cadavid Correa
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Consuelo de tontos

22 de enero de 2012
22 de enero de 2012

Este consuelo de tontos no es tan cierto, según el período que se mire. En lo corrido del año el dólar se devaluó frente a muchas monedas (no todas, porque frente al euro se revaluó), pero respecto a un año atrás, la situación es diferente. Desde finales del 2010 la tasa de cambio subió (devaluación) en Brasil 8,3%; en Chile 9,4%; y en México 11,2%, mientras en Colombia bajó (revaluación) 3,1%.

Más allá de las fluctuaciones monetarias, la pregunta es si con la tasa de cambio actual los productos colombianos (diferentes a hidrocarburos y minerales) son competitivos en el mundo, y también en el mercado doméstico frente a los importados.

Una forma no muy científica pero acertada de responder es el “Índice de la hamburguesa” (Big Mac) popularizado desde hace muchos años por la revista The Economist. La teoría dice que el precio de una Big Mac (vale USD 4,20 en EUA) debería ser similar en todos los países al dividir el precio doméstico por la respectiva tasa de cambio. Si vale más es porque la moneda nacional está sobrevaluada y el país no es competitivo, pues es más barato comprarla afuera. Lo contrario sucede si la hamburguesa vale menos: la moneda está devaluada.

Según The Economist, los países con las tasas de cambio menos competitivas son Noruega y Suiza, con sobrevaluación de 60%, y Brasil con 40%. Colombia está entre estos países revaluados, aunque en menor escala porque la sobrevaluación del peso frente al dólar es solo del 10%.

En el otro extremo, los países más competitivos son India y China con tasas de cambio 61% y 42% por debajo de su nivel de equilibrio. En América Latina el campeón de la competitividad cambiaria es México, con un 35% de subvaloración. Lo siguen Perú, con 12%; y Chile, con 4%. Todos estos países pueden vender sus productos más baratos en el exterior y los productos importados les cuestan más.

Un ejercicio interesante con el Índice Big Mac es medir la competitividad del peso colombiano, ya no frente al dólar americano sino frente a las monedas de nuestros principales socios comerciales y de los países con los que tenemos que competir en los mercados internacionales. Los resultados preocupan.

En este grupo de países solo en Brasil la hamburguesa cuesta más (un 18%) que en Colombia. Frente a los demás países el peso colombiano estaría sobrevaluado significativamente: 10% con Japón, 14% con Chile, 16% con el Euro, 70% con México y un impresionante 90% con China. Con dos países con los que se negocian TLC (Corea y Turquía) la sobrevaloración del peso colombiano es de 44% y 30% respectivamente.

Fuera del Banco de la República, ¿alguien duda que estos grandes desbalances cambiarios incentivan importar productos baratos de estos países, con todo el perjuicio para los productores nacionales, y un obstáculo para exportar más? El Universal.