3 de agosto de 2020
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

LA ÚLTIMA TRAGEDIA DE ESPAÑA

14 de diciembre de 2011
14 de diciembre de 2011

La bancarrota de Grecia, Portugal e Irlanda fue una advertencia para España, por su crecida deuda pública; la situación es  bastante complicada: la deuda soberana es del 80%, hay un poco más de cinco millones de desempleados (21,52%); un millón y medio de hogares no tienen  ningún tipo de ingresos y los están echando de sus viviendas porque no puede pagar el alquiler; ronda el fantasma de la pobreza. La crisis es muy cruel con los más pobres y en este grupo están seis millones de inmigrantes, entre ellos 400 mil colombianos.

La crisis de los socialistas

José Luis Rodríguez Zapatero empezó a gobernar en un período de vacas gordas y  fue reelegido en 2008, después de su exitoso primer mandato. Tuvo mucho reconocimiento porque impulsó campañas como el matrimonio homosexual, ayudó a consolidar la Alianza de las Civilizaciones, que acercó a Occidente con el mundo árabe, para luchar contra el terrorismo internacional y asestó duros golpes al grupo ETA, que lo debilitaron y lo llevaron a la declaratoria del cese al fuego.

Pero llegaron las vacas flacas, la crisis de 2008, y el gobierno no contó con un gabinete capaz de enfrentar la compleja crisis económica: no pudieron dimensionar el problema, ni tuvieron visión para imaginar sus alcances; después trataron de ocultar la crisis y cuando se empezaron a cerrar empresas sacaron normas apresuradas, en medio del desespero, y terminaron aprobando medidas reaccionarias y muy conservadoras, dirigidas a recortar conquistas sociales. Luego el desempleo creció en forma exagerada, mientras que diez millones de personas viven por debajo del umbral de pobreza. En estas condiciones se desacreditó el PSOE.

El ambiente de protestas atrapó a este país. Todo el malestar represado estalló el pasado mes de marzo cuando se precipitó una lluvia de revueltas que culminó en el Movimiento de Mayo (M-15), conocido como el Movimiento de los Indignados, impulsado y alimentado por los jóvenes. Como consecuencia se desgastó el gobierno y creció una oposición interesada en salir del estancamiento económico, mediante la recuperación del empleo. En este clima no funcionó la campaña del miedo a la derecha, porque primero está el estómago; al pueblo le aterra más perder el empleo o la capacidad de compra. Esto es lo que se observa en Europa: los partidos gobernantes están perdiendo las elecciones. La situación la entendió Rodríguez Zapatero y por esta razón no presentó su nombre para un tercer período. En vísperas de las elecciones las encuestas otorgaban 30% de intención de voto al PSOE y 45% al Partido Popular.

En esta difícil coyuntura ser candidato del partido de gobierno significaba hacer un verdadero sacrificio, casi un suicidio político. Pero el reto lo aceptó Alfredo Pérez Rubalcaba, importante líder de izquierda, doctor en Ciencias Químicas, con larga trayectoria en el partido. Fue Ministro del Interior, de Rodríguez Zapatero, Vicepresidente y portavoz del Gobierno.

Rubalcaba hizo una difícil campaña política repitiendo que votar por el Partido Popular significaba recortes en conquistas sociales; esta ha sido la bandera del PSOE, pero un joven desempleado no se asusta con los posibles recortes en educación, salud o pensiones, porque primero está el empleo. Por esta razón no funcionó la campaña del miedo a la derecha.

Mientras tanto el Partido Popular tenía como candidato a Mariano Rajoy, un gallego de 56 años, derrotado en dos ocasiones por Rodríguez Zapatero. Sin embargo en esta oportunidad hizo una campaña sin mucho esfuerzo, aprovechando la baja popularidad del PSOE y los errores en política económica. Estaba tranquilo porque la crisis del país y los recortes sociales habían desprestigiado al partido de Gobierno.

Las elecciones en un país empobrecido

Como ya se esperaba, en las elecciones del pasado 20 de noviembre, triunfó el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, representante de la derecha. Los resultados estuvieron de acuerdo con las encuestas. El Partido Popular alcanzó un porcentaje de 44,15%, más de 16 puntos por encima del PSOE. En esta aplastante votación logró 187 diputados, mientras que el PSOE sólo obtuvo 109. Al respecto opinan los analistas que hay muchos más indecisos en la izquierda que en la derecha, pues el afiliado es más crítico con su partido y si en un momento dado no le gusta el dirigente, prefiere quedarse en casa y no salir a votar. Esto favorece al Partido Popular debido a que su base es fiel en las buenas y en las malas.

¿A qué se enfrenta Mariano Rajoy? España está en bancarrota y en manos de los alemanes y del Banco Central Europeo; a esto se suma que los líderes de la Unión Europea no han logrado resolver la situación de la deuda soberana y que los pronósticos de la economía mundial, para el próximo año, producen pavor.
El nuevo Presidente de España no la tiene nada fácil; debe rescatar su país de la tremenda recesión y los españoles están acostumbrados a los altos estándares de vida. Los países ricos de la Eurozona miran a España con desconfianza y las multitudinarias manifestaciones de Los Indignados piden un verdadero cambio.