19 de octubre de 2021
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Steve Jobs, el genio de Apple

10 de noviembre de 2011
10 de noviembre de 2011

El fundador de Apple, la empresa de tecnología digital más cotizada del mundo, fue un genio que condujo a la humanidad hacia una nueva era. La era del desarrollo tecnológico. Con sus inventos, Steve Jobs hizo que el mundo se enamorara de la tecnología. Durante tres décadas alimentó la inquietud de quienes vieron en la informática una posibilidad de encontrar nuevos motivos para vivir.

Steve Jobs se convirtió en leyenda debido a que creó cuatro productos que revolucionaron el mundo. Con apenas seis meses de estudios universitarios, logró crear, después de retirarse de Hewlett-Packard, el computador personal McIntosh, el famoso Mac que abrió las puertas de la computación en el mundo. En el garaje de la casa de sus padres adoptivos fundó, en abril de 1976, en asocio con Steve Wozniak, otro joven talentoso, la empresa Apple Computer Inc. Para fundarla, Steve Jobs vendió su camioneta. Los primeros computadores personales los vendieron puerta a puerta. El éxito fue tal que diez años después la empresa ya estaba consolidada. Tenía cerca de 4 mil empleados.

Se puede decir que, con sus inventos, Steve Jobs generó una honda transformación de la sociedad. Todo porque fue el genio que entendió que en la modernización de las comunicaciones estaba el futuro del mundo. Cuando Jobs se asoció con Wozniak, Bill Gates y Paul Allen, los fundadores de Microsoft,  eran apenas estudiantes de secundaria. Es decir, les llevó la delantera en materia de tecnología. De allí que su empresa estuviera detrás de los otros inventos que revolucionaron el mundo: los dispositivos iPod, los teléfonos iPhone y las tabletas iPad.  A estos se sumó la tienda iTunes, especializada en venta de música digital. Y el iBook para leer libros en pantalla digital.

Un cáncer linfático puso fin a la existencia de un hombre que a la edad de 21 años ya había demostrado tener la inteligencia para cambiar los hábitos de una sociedad. 35 años después de ese experimento que surgió en el garaje de la casa de sus padres adoptivos, el computador se masificó. Y Steve Jobs entró en la galería de los genios del mundo por haber creado un producto que le abrió a la humanidad la posibilidad de mejorar las comunicaciones.  El hombre que puso al mundo a sus pies debido a la calidad de sus inventos no encontró cómo detener el avance de la enfermedad que lo llevó a la tumba. Lo que confirma la teoría de que el hombre llegó a la luna, pero no ha podido descubrir nada contra el cáncer.

Muerto el genio que resucitó a Apple después de las dificultades que sufrió cuando sus competidores lanzaron productos más potentes, a Steve Jobs se le empieza a comparar con aquellos hombres que se convirtieron en íconos de su generación. Se dice que fue para la tecnología lo que los Beatles fueron para la música: su máxima estrella. Antes de él, la tecnología parecía inalcanzable para millones de personas. Jobs logró no sólo humanizar esa tecnología, sino convertirse en un ícono. Sobre todo porque le inyectó un nuevo espíritu, es decir, hizo más humano el contacto del hombre con el computador. Con Bill Gates comparte el honor de haber cambiado el mundo a partir de la tecnología.

Todo lo que el mundo ha vivido en los últimos años en materia de tecnología tuvo un principio: las ideas de Steve Jobs. Sin el impulso que este hombre le dio a la informática hoy el mundo no disfrutaría de esa revolución en las comunicaciones que representa la creación de empresas como Google, o Microsof, o Wikipedia. Hasta el cine llegó la inteligencia de Jobs. La creación de los estudios Pixar hizo posible la realización de películas animadas por computador como Toy Story. Internet no sería hoy una realidad si Jobs no da los pasos iniciales para perfeccionar los sistemas operativos de la computación. Ni existirían las redes sociales como Facebook que permiten la interconexión inmediata desde cualquier parte del planeta.