28 de mayo de 2022
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Orlando Cadavid Correa
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Resurrección del Yepismo

28 de noviembre de 2011

… hasta que llegaron sus coroneles y sargentos, – que los mantiene muy bien entrenados-, y empezaron a darle partes de victoria, diciéndole que toda la soldadesca estaba nuevamente alineada, dispuesta a dar la gran batalla, y así fue.
Después de casi cuarenta años ininterrumpidos, de alianzas nefastas con el Yepogiraldobarquismo en el departamento y  municipios, período en el cual ocurrió con escándalos nacionales e internacionales, el sonado robo a Caldas, ha retomado el poder.  Ingenuos fuimos los que creímos, que el Yepismo, ya era calavera y que de ultratumba solo llegaban súplicas y lamentos de arrepentimiento por todos los males causados. Pero nada eso era cierto, simplemente, cuando vio que el disco estaba rayado y no sonaba más, sencillamente procedió con su retiro a rebobinarlo. Considero que tendremos Yepismo para otros cuarenta años, porque aunque se dice que Omar, se aproxima a los ochenta, su hermano Arturo, es un mozuelo de cuarenta y cinco, el cual se está entrenando para recibirle todos sus arreos de batalla; sin negar, que es uno de sus aventajados discípulos en cuestión de gamonalismo, clientelismo y manejo político, con él crecerá la  sombra de la desgracia.
En las elecciones pasadas, los caldenses tuvimos la oportunidad de trazar un nuevo destino, todo apuntaba a que así sería, pero, para peor infortunio, no ocurrió. Este caso merece un análisis de tipo sociopolítico de alto turmequé. ¿Por qué será que siendo un departamento de gentes, buenas, trabajadoras y altruistas, nos dejamos arrastrar por los vendavales políticos, sin atender los juicios de razonamiento jurídico sobre los cientos de casos de corrupción que se ventilan en la Fiscalía y demás Organismos de Control, contra sus dirigentes, empezando por el recién destituido gobernador, Mario Aristizabal y el actual Alcalde de Manizales, contra quien últimamente le llueven rayos y centellas por las imprevisiones del barrio Cervantes y el descalabro del acueducto, que dejó a los Manizaleños bañándose solamente la cola de su conciencia y en los comodines de su propia desgracia y alcahuetería?.   
¡Oh somos borregos, oh somos corruptos, o hemos perdido la vergüenza y el sentido de pertenecía! Francamente nadie entiende lo que nos está pasando. De ese Caldas glorioso con verdaderos prohombres en los altos poderes, ya no queda nada. Pero lo más grave, es que todo el mundo se rasga las vestiduras y da alaridos de arrepentimiento, pero a la hora de votar depositan su conciencia en la urna de la desgracia, para continuar dando alaridos de arrepentimiento por otros cuatro años, como acaba de ocurrir en las del 30 de Octubre.
Esperamos que el electo Gobernador, Guido Echeverri, no sea una flor nacida en el fango de la desgracia para Caldas. Que si bien su candidatura fue de coalición, entienda que clamamos por una administración departamental limpia y transparente, que le devuelva a Caldas, la imagen gloriosa de otros tiempos; que revise muy bien la situación de cada uno de sus municipios porque en muchos de ellos, hierve la ignominia  de la corrupción y el descaro de sus dirigentes de querer continuar danzando sobre los escombros del desgobierno y la chabacanería; donde los presupuestos para la: salud, educación y demás obras de infraestructura y desarrollo, están comprometidos hacia el futuro, es decir, las ollas presupuestales están raspadas.
No olvide doctor Guido Echeverri, que a Usted, como gobernador, a partir del primero de Enero de 2012, le va tocar enfrentarse a una jauría política, que en mayor parte no tiene vergüenza para proponer actos deshonestos. Confiamos en que va a ser la excepción en los más de cuarenta años que llevamos de corrupción administrativa.
Pídale a Dios, porque el jefe del Yepismo, se refugie nuevamente en los cuarteles de invierno y así las hienas de la corrupción cesarán en sus nefastos  propósitos, permitiéndole una administración tranquila y transparente, para gloria de Caldas y el porvenir de presentes y futuras generaciones.
Tenga la absoluta seguridad doctor Guido, que si logra este objetivo, Usted será reconocido como el gran salvador de Caldas, caso contrario, escribiremos la historia de una triste marioneta que sucumbió en los brazos del clientelismo y la corrupción.

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