9 de marzo de 2021
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No tenemos ropa para ese asunto

22 de noviembre de 2011

Las recíprocas rencillas entre Republicanos y Demócratas frente a este tema, incluso, cuando se imploraba por el Estado colombiano la necesidad de su aprobación argumentando las víctimas puestas por el pueblo colombiano en la lucha frontal contra toda clase de mafias,  no eran mas que  un manoseo ignominioso e indigno.

Pero ya metidos en gastos en contravía de voces autorizadas que advertían sobre el peligro de este tratado al final y por la puerta de  emergencia se aprobó el esperpento.

Agricultores, avicultores y confeccionistas, y muchos otros sectores de la economía, por ejemplo, estarán al borde de la quiebra por los sabidos subsidios que reciben del gobierno norteamericano los productos que inundarán el mercado local.

Pero en gracia de discusión y dándole un término de gracia al  gobierno colombiano que  ha vendido toda suerte de quimeras con el TLC con Estados Unidos solo resta formular algunas preguntas sencillas que de tener respuesta ¡albricias!

Competiremos

Con carreteras como La línea que después de un aguacero o cuando se vara en camino un tractocamión hay que cerrarla por días. Y sin ninguna alternativa posible.

Cuando la vía Cali-Loboguerrero-Buenaventura permanece en lamentable estado y el anuncio de una nueva vía es apenas uno más de los enunciados del ministro del  transporte.

El puerto de Buenaventura se quedó pequeño para las operaciones de entrada y salida de mercancías por falta de atención gubernamental.

Como se puede observar el más grande desafío no solo para asumir las responsabilidades del TLC con Estados Unidos, Canadá y otros países es la INFRAESTRUCTURA VIAL

Con sobrada razón en la visita del presidente Santos  al Reino Unido que termina hoy  el influyente articulista del diario The Guardian John Mulholland advierte algunas fortalezas colombianas señalando que la transformación vivida por Colombia en los últimos 20 años le ha valido para dejar de ser un país manejado por los carteles de las drogas para ser una economía emergente.

Mulholland indica  en su propuesta conceptual que Medellín se transformó convirtiéndose en uno de los polos económicos de la renacida Colombia, sin embargo nos clava las banderillas negras:  este crecimiento implica varios desafíos, entre ellos el más grande: la infraestructura vial.

Mientras no esto no se logre y para lo cual deberán pasar muchas generaciones seguiremos en la olla y no dejaremos de ser ese país pastoril de los años cincuenta.

Cuál TLC, Por favor, No tenemos ropa para este asunto