19 de octubre de 2021
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María Consuelo, una monja guerrillera

27 de noviembre de 2011

Luego cambió su hábito de monja por el uniforme camuflado y, también, el Cristo que colgaba en su pecho por un fusil para ingresar a la guerrilla del Eln en compañía de los curas españoles Domingo Laín y Manuel Pérez, y el joven de 14 años Nicolás Rodríguez, alias "Gabino", actualmente comandante general del Eln.

Durante su vida como monja, María Consuelo conoció a fondo las normas y protocolos religiosos. Tiempo después, al lado de Fabio Vásquez, fundador del Eln, aprendió también las severas normas de la guerrilla.

Sucedió en plena década de los 60, cuando se formaron los grupos guerrilleros en medio del auge del Partido Comunista en el mundo, liderado por la URSS y las revoluciones mexicana, cubana y hasta la sandinista. Fue una corriente que permeó la sociedad latinoamericana. En ese contexto se dio la sorprendente historia de Leonor Esguerra Rojas, nacida en el seno de la alta sociedad bogotana. Su madre, Sara Rojas, provenía de una familia muy rica. Su padre fue un gran terrateniente que se paseaba por la casa con sus batas de finísima seda que importaba de la china. Ella se fue de monja no por amor a los pobres, sino por influencia de su madre.

Durante su vida como religiosa del Sagrado Corazón de María, en Colombia, María Consuelo fue Madre Superiora regional, encargada de regentar los colegios Marymount, donde estudia la crema y nata de la sociedad colombiana. Lo particular es que las autoridades de esa época no la detectaron, aunque era visitada por el cura Manuel Pérez, quien fuera comandante del Eln. Tampoco se percataron de sus visitas a la selva para ver a Fabio Vásquez, quien finalmente la incorporó a las filas de la guerrilla y con quien tuvo amoríos.

Viajó por todo el mundo, participó en la revolución sandinista y adoptó varios nombres. En 1988 con el comandante guerrillero Antonio Navarro, del M-19, presidió una delegación a Cuba para entrevistarse con Fidel Castro. También conoció a García Márquez, quien se interesó por saber por qué una monja trabajaba con marxistas. Logró que Alejandro Obregón le hiciera un vitral de la crucifixión de Cristo en la capilla del colegio; a ella le parecía hermoso, pero las otras hermanas decían que les recordaba más al diablo que a Cristo, por eso fue retirado después.

En el colegio Marymount de Medellín efectuó la Cruzada por un mundo mejor, provocando algunos cambios sociales en la capital antioqueña. La empresa Coltejer, por ejemplo, construyó un barrio obrero para mejorar la calidad de vivienda de sus trabajadores y el arzobispo Tulio Botero Salazar donó su lujosa residencia de El Poblado, frente al colegio Marymount, para una universidad obrera.

El 17 de mayo de 1994, Leonor llegó a Colombia y sin mayores aspavientos recuperó sus auténticos nombres y apellidos. Y así vive ahora: como cualquier hija de vecina. Hoy, legalmente desmovilizada con 81 años, es una mujer del común, prima del actual ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra. Decidió continuar su batalla social desde una perspectiva feminista y pacifista, criticando a la guerrilla de hoy por la pérdida de sus principios fundadores.

La impresionante historia de la exmonja y exguerrillera Leonor Esguerra, es narrada por la escritora peruana Inés Claux, en el libro La Búsqueda. Esta obra hace parte de la serie de libros publicados gracias a la Cooperativa Confiar, un proyecto que vale la pena aplaudir no sólo por su compromiso cultural, sino por dejar para la historia nuestra, vidas como la de Leonor.