23 de octubre de 2021
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La exsenadora Amparo Arbeláez

3 de noviembre de 2011
3 de noviembre de 2011

Para el Quindío ha muerto una curul con la que se contaba en el Senado porque los hechos por los cuales la PGN ha ratificado su destitución se cometieron antes de las elecciones. Era vox populi su equívoco en la adjudicación del elefante blanco llamado teleférico de Buenavista y que la propia exmandataria defendió haciendo alarde de no creer en la rectitud de quienes criticamos su conducta, cuando fue elegida senadora.

Como mandataria se opuso radicalmente a la legalidad e incurrió deliberadamente en fallas disciplinarias por no acatar la ley, porque en su testarudez pensó que las normas del Estado de derecho no tenía porque cumplirlas.

Le adjudicó el contrato del fracasado teleférico a quien le dio la bendita gana y desatendió las normas que la obligaban a proceder correctamente. Por eso la destituyó la Procuraduría y ahora el departamento pierde todo el dinero que se invirtió en esos cajones inútiles por los que se le arrebataron al fisco regional cerca de 2 mil millones de pesos.

Es muy sencillo y fácil de entender lo que dice el ministerio público sobre este asunto. “La Procuraduría demostró que la contratación tenía dos bases, la primera con la naturaleza de una consultoría mientras que la segunda era un contrato de obra lo cual obligaba a adelantar en el primer caso un concurso de méritos y en el segundo una licitación pública exigencia que se incumplió porque se hizo una contratación directa”. Amparo Arbeláez Escalante sale destituida como gobernadora y pierde consecuencialmente su actual curul de senadora, porque simultáneamente es sancionada con una inhabilidad de 12 años para ejercer funciones públicas y su cargo hasta la segunda instancia del fallo que la destituyó, es un puesto público.

Está claro que a la exmandataria y ahora exsenadora no le gustan las leyes o que prefiere no cumplirlas. El gobierno de Uribe acordó con la administración del Quindío que una comisión de expertos colombianos de la mayor confiabilidad estudiara el tema del centro de convenciones y señalara dónde debía construirse.

Tanto el gobierno nacional como la administración departamental se comprometieron a acatar la recomendación de esa comisión y cuando los técnicos señalaron el lote de Cenexpo, la exmandataria mandó a todo el mundo al carajo e hizo otra cosa. Por eso una obra que podía haber costado 7 u 8 mil millones de pesos máximo, pasó a tener un costo superior a los 17 mil millones y si no es por el gobernador Julio César López que gestionó más recursos y que aportó más de los del departamento, no se tendría el centro de convenciones, pero eso sí, ella y el señor Luis Fernando Velásquez Botero a quien Arbeláez sucedió en el cargo, creen que la obra la hicieron.

El departamento tiene que salir de este mar de mentiras y de corrupción, porque si se queda en él, llega el momento en que vamos a naufragar todos por culpa de quienes creen que la ley no existe.

Ahora el departamento se queda sin ese escaño en el Congreso. Lo ocupará Luis Fernando Duque —oriundo del departamento de Antioquia— y se repite la historia, cuando murió Mario Londoño Arcila 9 meses después de haberse posesionado como senador y quien iba a tener muchos problemas jurídicos que finalmente no se dieron por su deceso, también se perdió la curul para un quindiano. Todos los votos de sus seguidores en el Quindío terminaron favoreciendo a Manuel Enríquez Rosero foráneo que nada intentó hacer siquiera por la región.

Tendrán que apersonarse de la ayuda al departamento desde la cámara alta, el senador del Mira, Carlos Alberto Baena nacido en Armenia y el senador Plinio Olano quien no obstante ser un boyacense de pura cepa, contó con votos del Quindío que fueron definitivos para su elección. Este mes que se ha iniciado es el de los Difuntos y el domingo anterior, fueron muchos los que murieron para el mundo de la vida pública.