20 de octubre de 2021
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En qué quedaría el Quindío si colapsa paso de La Línea

24 de noviembre de 2011
24 de noviembre de 2011

“Es una situación que afectará a varios sectores, como es el caso del comercio, que podría ver como la mercancía adquirida en ciudades como Bogotá e Ibagué queda represada en este trayecto mientras se resuelve la situación”.

El líder gremial fue claro: se acerca la temporada navideña, una de las más fuertes del año en términos de ventas, y los comerciantes tradicionalmente se abastecen con mayor volumen de mercancía para responder a la creciente demanda.

“Esperemos que se pueda mantener abierta La Línea para que los productos puedan llegar a finales de noviembre o principios de diciembre al departamento. Sin embargo acá se afecta la totalidad del movimiento comercial de los empresarios del Quindío, la misma tienda, la estación de gasolina, el manejo de llantas”.

El ejecutivo consideró acertados los comentarios del ministro de Transporte, Germán Cardona, que ante esta situación declaró que este era el momento para dar un ‘vuelco estructural’ a la infraestructura.

“Esto quiere decir que, más que mejorar las vías existentes, se debe aprovechar para transformarlas, invertir una suma de, digamos, 10 billones de pesos. Es una exigencia de los empresarios y de los colombianos en general, y si hay necesidad de plata de regalías que se invierta porque si no hay vías no hacemos nada”.

De hecho la situación también configuraría el escenario para que el departamento insista ante la cartera sobre la necesidad de habilitar al aeropuerto El Edén como terminal de carga combinada con pasajeros.

Estrada Reveiz contempló también una posible afectación en términos del turismo, posición que fue compartida por el presidente de la junta directiva de Cotelco Quindío, Héctor Londoño, quien señaló que los incidentes presentados en los últimos días en la vía podrían crear una percepción dañina para los intereses del destino a fin de año.

“Tenemos un antecedente claro, al tener que aplazar Fam Trip con gente del Meta, hubo que posponerlo para los primeros días de diciembre y esperamos que el ministerio nos dé la mano en esto. Esto es una demostración de la gran necesidad de Colombia de ponerle cuidado a las vías que nos comunican con Buenaventura, la puerta de entrada a los países asiáticos, hoy vemos que el invierno con su inclemencia ha demostrado que el país no está preparado para un TLC y que el presidente de la República y su ministro de Transporte tienen un gran reto para demostrarle a Colombia y al mundo que son proactivos, que tienen cabeza y que hay capacidad de dirigencia”.

Hasta ayer mercado abastecido
Por su parte, el secretario de Desarrollo Económico y Competitividad, Julio César Cortés Pulido, explicó que hasta el día de ayer la Corporación Colombia Internacional, CCI, no registraba desabastecimiento en los alimentos comercializados en la central mayorista de Armenia, Mercar.

“El balance del día de ayer reflejó que afortunadamente algunos comercializadores de hortalizas tenían existencias en inventarios de productos importantes que vienen de Cundinamarca y Cajamarca, como hortalizas y verduras”.
El titular de la cartera añadió: “También se reporta una dificultad con la salida de productos regionales como plátano y yuca; hay una tendencia a que se represe, lo que llevaría a que se abaraten”.

Esta distorsión ya fue considerada por el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Juan Camilo Restrepo Salazar, quien teme por alzas en los precios de los alimentos por el valor de los fletes.

En el informe presentado a la plenaria del Congreso de la República, el jefe de la cartera indicó como el Eje Cafetero se destaca por concentrar la producción de frutas frescas (un 20% de acuerdo con el documento), verduras, yuca y plátano (más del 40%), reveló.

Y aún cuando la presentación del gobierno nacional no levante alarmas en este sentido, la situación ha generado alguna inquietud en el ámbito regional por haber vislumbrado un potencial colapso de las vías de acceso a la región.
Cortés Pulido reconoció este escenario y explicó que el gobierno territorial habría empezado a prepararse para una emergencia de este tipo.

“En la actualidad preparamos a los campesinos, pasando de un enfoque de seguridad alimentaria a uno de cadenas productivas, especialmente en hortalizas, segmento en el que hoy en día se produce solo el 8% del consumo doméstico del Quindío. Si en un futuro colapsan todas las vías estaríamos en riesgo de desabastecimiento y esta es la oportunidad para que los productores tengan la conciencia de que debemos incentivar una alternativa de diversificación y como programa de soberanía alimentaria”.

Reveló que se plantea la ampliación de la superficie cultivada bajo cubierta con la adecuación de invernaderos, con áreas de entre dos mil 500 y tres mil metros cuadrados, lo que les brinda un potencial comercial a estos espacios, pero que con la producción actual no alcanzaría a cubrirse la demanda”.