1 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El coliseo lleno

2 de noviembre de 2011
2 de noviembre de 2011

Entonces me dije: ‘llené el coliseo’. Quisiera tenerlas a todas en ese sitio, darles la mano, estrecharlas en un abrazo y decirles: gracias.
Quiero agradecerles inmensamente su generosidad y su decisión transparente y honesta. Estos votos no fueron solo por Miguel Ángel Rojas Arias, sino por un inmenso deseo de ver una ciudad sin corrupción, con visión de futuro y con calidad de vida.

Gracias y gracias mil, fueron los mejores y más buenos votos, porque sus mentes, sus espíritus y sus conciencias representan la ciudad soñada, la ciudad amada, la ciudad de nuestros hijos, para quienes siempre queremos un mundo fantástico, fresco, transparente y feliz.

Felicito a la doctora Luz Piedad Valencia por su triunfo. Confío en que la nueva alcaldesa cumpla su plan de gobierno, le ofrezca más oportunidades a los armenitas y trabaje con fortaleza para no permitir en su gobierno la funesta idea de la corrupción y la politiquería.

Por mi parte, quiero decirles a mis conciudadanos que estoy plenamente satisfecho con mi trabajo, que lo desplegamos con alegría y transparencia, con la verdad en los labios, con el corazón en el sufrimiento de los armenitas y con la razón y la lógica en los problemas de la ciudad.

Gracias a mi esposa, a mis hijos, a mi madre, a mis hermanos, a toda mi familia y a todos los colaboradores, desde los candidatos a concejo y asamblea, pasando por dirigentes políticos como Orlando Zuluaga, Fabio Hincapié y Antonio Gutiérrez, así como los empresarios que creyeron en esta apuesta por la decencia, hasta los ‘volanteros’ y líderes de barrios por el amor, la responsabilidad y el trabajo desplegados.

Hoy empieza para la ciudad una nueva era y para mí una vida llena de ricas experiencias y de mayor sabiduría. Este ha sido el primer paso en una carrera política que arranca con pie derecho y con la compañía de los ciudadanos que mantienen viva la ilusión del cambio profundo que requiere el municipio. Desplegaré, en adelante, como siempre, un trabajo insomne, sin tregua, hasta ver a mi ciudad caminando con altivez y alegría por los senderos de la honradez y la transparencia.

Regreso, por ahora, a mis actividades docentes, periodísticas y de investigación histórica, con la misma alegría y responsabilidad con que asumí la tarea de representar a un grupo de ciudadanos en las elecciones que han concluido. Con el corazón henchido de la alegría que me dan estos 8.079 ciudadanos, digo con Platón: ‘Como el camino esta sembrado de espinas, Dios ha dado al hombre tres dones: la sonrisa, el sueño y la esperanza’.

Crónica del Quindio