25 de mayo de 2022
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Con goleada el Pereira dijo adiós a la ‘A’

28 de noviembre de 2011
28 de noviembre de 2011

En el estadio Hernán Ramírez Villegas fueron unos 1.000 hinchas los que presenciaron el último juego de los matecañas en la ‘A’ con las dos caras de la moneda: un Pereira descendido (desde la fecha 14) y un Envigado clasificado a semifinales. A los ‘naranjas’, dirigidos por Pedro Sarmiento, les alcanzó hasta para traer una nómina alterna y despedir del fútbol activo a uno de sus jugadores importantes, Juan Carlos Quintero.

El Pereira manejó el compromiso desde los primeros minutos y empezó a marcar diferencia. Al minuto 7 Arlinton Murillo desperdició la primera opción después de una triangulación entre Freddy Machado, Mario Jaramillo y Germán Cano, los hombres más importantes en la zona ofensiva.

Germán Cano y Jhon Viáfara también inquietaron la portería contraria con remates de media distancia. Hasta que llegó la anotación de Murillo en una jugada individual.
Envigado estuvo cerca del empate con dos postazos de Mauricio González (el mejor de la visita) y Juan Fernando Quintero.
 
El ‘moño’ del goleador
En la segunda mitad Envigado intentó ser más ofensivo; sin embargo Pereira no mermó sus aspiraciones de aumentar el marcador y  apareció el goleador Germán Cano, aprovechando una ‘descolgada’ por derecha del recién ingresado Anderson Plata, llegando a 10 anotaciones en su cuenta personal.
Al minuto 77 el juez central decretó un penal a favor del Pereira, tras una falta en el área sobre José Izquierdo. Cobró Julián Barahona y puso el 3-0. Pero faltaba el cuarto de la despedida y apareció Anderson Plata, finalizando el compromiso, para el 4-0 definitivo.

Desórdenes en la tribuna sur
Terminado el compromiso los jugadores del Deportivo Pereira se abrazaron en la mitad del terreno de juego y fueron a despedirse de la hinchada en las tribunas. Cuando pasaron al sector sur los hinchas protagonizaron desórdenes, entrando al terreno de juego, quitándoles las camisetas a los jugadores y causando un caos en todo el estadio. La fuerza pública intentó controlar la furia de los seguidores.