18 de junio de 2021
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3.280 niños y adolescentes han sido abandonados desde el 2008 en el Quindío

18 de noviembre de 2011
18 de noviembre de 2011

Esta problemática a la que las autoridades deben hacer frente, se dio a conocer a pocos días de la celebración por parte de la ONU del día universal del Infante —el 20 de noviembre-—, en conmemoración a la aprobación de la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y de la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989.

El informe explica que en 2011 la cifra asciende a 832 casos que por problemas de drogas, embarazos no planeados, pobreza, y desconocimiento sobre la adopción como vía legal, siendo el abandono en las calles o en lugares que no son su hogar, la decisión tomada por los padres.

“El abandono es un delito gravísimo que en Colombia cada día deja en promedio a dos niños y niñas desprotegidos, solos y vulnerables. Esto demuestra la urgente necesidad de fortalecer a las familias para prevenir el abandono y buscar mecanismos más efectivos de información y apoyo para las madres y los padres que encuentran dificultades para mantener a sus hijos consigo” afirmó Ángela Rosales, directora de Aldeas Infantiles SOS, en Colombia.

Reconoció que la principal causa de abandono en el país es la pobreza, ya que son familias sin la posibilidad de garantizarle a sus hijos alimentación, educación, vestido, vivienda y las condiciones con las que se desarrolla integralmente un niño o adolescente.

“El gran desafío no solo es restituir los derechos de los niños, niñas y adolescentes que han sido víctimas de maltrato, sino también evitar los actos de abandono y fortalecer a las familias para que puedan proteger a sus hijos. Esos miles de niños, niñas y adolescentes abandonados deben ser prioridad para los nuevos gobernantes del país, ya que no cuentan con su familia para que los proteja y vele por su integridad. Es quizás la situación más difícil por la que puede pasar un niño o una niña, y que marcará el resto de su vida”, explicó.

Alrededor de 44.290 niños y adolescentes están bajo protección del Icbf, donde además del abandono, también son víctima de situaciones como explotación sexual, violencia sexual, violencia intrafamiliar, mal trato infantil, desplazamiento forzado, trata de personas, vinculación al conflicto armado y hasta homicidios, sumando todas estas situaciones más de 711 mil niños, niñas o adolescentes, para el año 2010.

Desde la fundación Pandi explicaron que de acuerdo con el Código Penal Colombiano, quien abandone a un menor de 12 años o a personas que se encuentren en incapacidad de valerse por sí mismas, será castigado con una pena de 32 a 108 meses de prisión. Si el abandono ocurre en un lugar despoblado o solitario, la pena puede aumentar hasta en una tercera parte.

Icbf: Nuevas familias para los niños que han perdido la suya

Según cifras del Icbf, en Colombia hay más de 9.700 niños, niñas y adolescentes declarados en situación de adoptabilidad, muchos de los cuales son grupos de hermanos. Los padres que en condición de extrema vulnerabilidad comprobada tomen la difícil decisión de no mantener a sus hijos en su familia, deben apoyarse en el Estado para que éste tome las medidas necesarias, de manera que a los niños se les brinde lo más pronto posible un entorno familiar en donde crecer.

Según Rosales, “siempre se debe buscar un entorno no institucionalizante, que les permita desarrollarse y crecer como individuos únicos, con lazos emocionales fuertes y relaciones significativas. Por ello, hay que priorizar soluciones centradas en entornos familiares, en donde el niño encuentre nuevamente un hogar. Es importante que los niños mantengan los posibles lazos familiares vigentes, especialmente que puedan crecer con sus hermanos biológicos".

Para llevar a cabo un proceso de adopción, el Icbf recomienda, en primer lugar, conocer y buscar las alternativas disponibles para que los padres biológicos críen a sus hijos y no tengan que desprenderse de ellos. Esta información es suministrada en los centros zonales del Icbf donde un equipo psicosocial explica los programas de protección para madres gestantes y lactantes, y para niños y niñas mayores de dos años, como Hogares Fami, hogares comunitarios y jardines infantiles, entre otros.

Pero si ninguna de las alternativas se adapta a las posibilidades de los padres y el deseo final es dar el niño en adopción, el proceso se hace a través de los centros zonales del Icbf, entregándolo personalmente a un Defensor de Familia, quien informará ampliamente sobre las consecuencias y la irrevocabilidad de la adopción. Las madres y padres no son sancionados, ni se abre contra ellos un proceso penal. Al contrario, son atendidos por una red de profesionales que los guían en sus alternativas y decisiones.