27 de septiembre de 2021
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Orlando Cadavid Correa
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Sobre una facultad del procurador

16 de octubre de 2011

Es verdad que según el artículo 184 de la Constitución, la pérdida de la investidura únicamente la puede decretar el Consejo de Estado. Es cierto, además, que ésta es una sanción. Pero es necesario analizar otras disposiciones que tienen que ver con el asunto.

La 6ª de las funciones que el artículo 277 de la Constitución asigna al Procurador, es ésta: “Ejercer vigilancia superior de la conducta oficial de quienes desempeñen funciones públicas, inclusive las de elección popular; ejercer preferentemente el poder disciplinario; adelantar las investigaciones correspondientes, e imponer las respectivas sanciones conforme a la ley.” Y según el artículo 278, debe “Desvincular del cargo, previa audiencia y mediante decisión motivada al funcionario público” que incurra en alguna de las faltas que la misma norma describe.

De conformidad con el artículo 123 de la Constitución, los miembros de las corporaciones públicas son servidores públicos. A ellos se les aplica el Código Disciplinario Único –ley 734 de 2002-, según su artículo 25: “Son destinatarios de la ley disciplinaria los servidores públicos aunque se encuentren retirados del servicio…”

Cuando se trate de “faltas gravísimas dolosas o realizadas con culpa gravísima” (como las cometidas por los congresistas aludidos, según el Procurador), al servidor se le sancionará con la destitución y la inhabilidad general por un término no inferior a diez ni superior a veinte años. Inhabilidad general que implica la “imposibilidad de ejercer la función pública en cualquier cargo o función, por el término señalado en el fallo…” según el literal d) del artículo 45 del Código Disciplinario.
Especial importancia tiene el artículo 277 citado. ¿Por qué? Porque asigna al Procurador la facultad y el deber de vigilar la conducta de quienes desempeñan funciones públicas, inclusive las de elección popular. Y, además, porque lo autoriza para ejercer preferentemente el poder disciplinario.

De las normas constitucionales y legales citadas, se concluye: a) Que el Procurador ejerce preferentemente el poder disciplinario sobre los servidores públicos, entre los cuales se cuentan los de elección popular; b) Que puede y debe investigar e imponer las sanciones previstas en la ley, a cualquier servidor público; c) Que, en consecuencia, puede destituir al servidor público e inhabilitarlo para ejercer la función pública “en cualquier cargo o función”, hasta por veinte años, cuando, a su juicio, haya cometido faltas gravísimas dolosas o realizadas con culpa gravísima.

De todo lo anterior se puede concluir que el Procurador sí puede sancionar a un congresista –servidor público de elección popular- y que entre las sanciones que puede imponerle están la destitución y la inhabilidad para ejercer toda función pública hasta por el término de veinte años.

No existe norma, constitucional, que establezca una excepción o que le prohíba ejercer preferentemente su poder disciplinario sobre tales servidores públicos.

Lo anterior no pugna con la sanción de la pérdida de la investidura, que es especial y distinta: tiene unas causales específicas y taxativas, la impone una autoridad diferente, por un procedimiento especial, y sus consecuencias no son las mismas de la impuesta por el Procurador al aplicar el artículo 277.

Por ejemplo, quien haya perdido la investidura de congresista, no podrá nunca ser congresista. En cambio, aquél inhabilitado por veinte años para ejercer funciones públicas, una vez cumplido ese término sí podría ser elegido senador o representante.

En esta materia acontece algo semejante a la existencia de las sanciones disciplinarias y penales, que no son excluyentes.
Lo escrito es de orden jurídico: se basa en la Constitución y la ley. Si, además, se piensa en la oportunidad y la conveniencia, habría qué examinar cuál sería la reacción de la gente, si cuando se descubren faltas de toda clase cometidas por congresistas, se privara a la Procuraduría de una facultad eficaz para corregir tantos desmanes.